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Wenhua ZonghengVol. 4, No. 1

Reseña: Cómo el marxismo japonés moldeó a un economista taiwanés

El interés de los intelectuales de China  por los debates externos proviene históricamente de las necesidades de la realidad social del país. Aunque este enfoque no tiene nada intrínsecamente objetable, a menudo ha llevado a que los intelectuales pierdan de vista la evolución de debates académicos significativos. Por ejemplo, el mundo intelectual japonés sirvió durante mucho tiempo como intermediario para la transmisión del pensamiento occidental a China. Las traducciones e introducciones del marxismo realizadas por académicos japoneses desempeñaron un papel importante en su difusión en el territorio chino. Sin embargo, mientras los académicos chinos estaban absortos en sus esfuerzos por interpretar la historia china a través del materialismo histórico, permanecieron indiferentes a los debates contemporáneos en Japón sobre el capitalismo de ese país  y la naturaleza de su sociedad.1

Hoy es difícil imaginar la enorme influencia que el pensamiento de izquierda y marxista tuvo sobre los intelectuales japoneses desde la década de 1920 hasta la de 1970. Enfrentados a las profundas contradicciones del proceso de modernización que comenzó con la Restauración Meiji, muchos intelectuales japoneses recurrieron a la economía política marxista y a la crítica modernista de su cultura nacional.

Con la victoria de la Revolución China y el inicio de la Guerra Fría, el flujo de estudiantes chinos hacia Japón se interrumpió. Cuando los programas de estudio en el extranjero se reanudaron en la década de 1980, la influencia del marxismo en la academia japonesa había disminuido. La filosofía posmoderna se volvió dominante y las ciencias sociales se orientaron hacia enfoques cuantitativos al estilo estadounidense. Además, en el contexto del proceso de Reforma y Apertura, los académicos chinos estaban comprensiblemente más preocupados por los éxitos económicos de Japón y mostraron poco interés en las críticas de izquierda de las ciencias sociales al carácter feudal o atrasado de Japón. Esta orientación dio lugar a una vulgar tendencia neotradicionalista de inspiración weberiana: el argumento de que la cultura japonesa facilitó la modernización de Japón.

En este contexto, el libro de Qiu Shijie, Liu Shinkei: An Intellectual Biography [Liu Shinkei: biografía intelectual] (2022), proporciona una perspectiva invaluable para la academia china. Es una biografía del economista taiwanés Liu Shinkei, quien pasó gran parte de su vida intelectual en Japón durante el apogeo del marxismo de ese país. Inmerso en este ambiente intelectual, Liu escribió una innovadora tesis doctoral titulada Sengo Taiwan keizai bunseki [Análisis de la economía de posguerra de Taiwán] (1972), que se publicó como libro en Japón en 1975 y fue traducida al chino en 1992. Qiu ofrece tanto un recurso valioso para los académicos de ambos lados del estrecho sobre la economía de posguerra taiwanesa, como una ventana a los debates del marxismo japonés a través de los ojos de Liu.

La formación de la resistencia de Liu Shinkei

En el primer capítulo del libro, Qiu Shijie esboza la trayectoria vital de Liu Shinkei y el proceso de su formación intelectual. “Resistencia” es la palabra clave de este capítulo y de toda la obra. La experiencia de Liu con el dominio colonial japonés y el Incidente del 28 de febrero fueron fundamentales para su praxis de resistencia.2 Durante sus años de estudio en Japón, Liu también fue influenciado por los movimientos políticos de los taiwaneses en Japón que se oponían a la dictadura del Kuomintang (KMT). Su cercanía a estos movimientos le impidió aislarse de las masas, como les había ocurrido a muchos intelectuales japoneses de izquierda durante la guerra (2022: 94-95). Qiu pone de manifiesto que la resistencia de Liu fue política y académica. Políticamente, resistió el gobierno autocrático del KMT y luchó por la democracia y la reunificación nacional. A través de su trabajo académico, resistió la economía vulgar, un reflejo del espíritu del marxismo japonés de la época. En este sentido, la resistencia política y académica de Liu estaba altamente unificada.

Durante sus estudios en el Departamento de Economía de la Universidad Nacional de Taiwán, Liu no se sintió obligado a aceptar los principios de la economía neoclásica. En cambio, dedicó más energía a la filosofía (Qiu, 2022: 30-33). Cuando más tarde estudió economía marxista, sintió una afinidad inmediata con su metodología dialéctica. La tensión entre la resistencia política y académica de Liu se manifiesta en lo que Qiu denomina “la tensión entre esencia y apariencia”. Como resultado de su orientación política, Liu se comprometió a analizar la esencia feudal del capitalismo taiwanés de posguerra, subestimando así su carácter capitalista y siendo incapaz de explicar adecuadamente el notable crecimiento de Taiwán en la posguerra (2022: 211-214). Esta contradicción llevó a Liu a revisar su tesis doctoral, en la que había enfatizado la fuerza de los vestigios premodernos de la sociedad taiwanesa (2022: 254). Después de la publicación de Análisis de la economía de posguerra de Taiwán (1975), Liu buscó proporcionar una explicación crítica de economía política acerca del rápido desarrollo económico de Taiwán sin caer en los marcos convencionales de la teoría del crecimiento económico.

Liu Shinkei y los debates del marxismo japonés

La lucha intelectual de Liu Shinkei por comprender la economía taiwanesa fue, en cierto sentido, inherente a la tradición académica que había heredado en Japón. Comprender esto requiere una elucidación de los debates intelectuales del marxismo japonés.

El segundo capítulo del libro, 学问的传承──1960年代东京大学的马克思经济学 [“La transmisión del saber: la economía marxista en la Universidad de Tokio en la década de 1960”], proporciona una genealogía de los debates y las facciones en el marxismo japonés. Estas incluyen a Moritaro Yamada y la Facción de las Conferencias, a Kozo Uno y la Escuela Uno, y a Hisao Otsuka y la Escuela Otsuka de Historia Económica. Dada la escasez de literatura en China sobre este tema, la importancia de este capítulo supera con creces el estudio del pensamiento individual de Liu.

El estudio Análisis de la economía de posguerra de Taiwán se estructuró siguiendo el modelo del libro 日本資本主義分析 [Análisis del capitalismo japonés] (1934) de Yamada (Qiu, 2022: 202-203). Yamada empleó la teoría de la reproducción de Marx para argumentar que el capitalismo japonés era de un “tipo” especial que lograba la acumulación a través de una industria textil sostenida por trabajo “semiservil” con “salarios por debajo del nivel de la India”, con un “campesinado pequeño” semifeudal como su base, y una industria militar forzosamente “engendrada por el poder estatal como su eje pivotal”. Qiu ofrece una lectura profunda de Yamada, señalando que su análisis es una teoría de la no transición (2022: 125). Para Yamada, la agricultura semifeudal y la industria textil de bajo nivel constituían una relación de determinación mutua. Este tipo de capitalismo japonés no poseía una dinámica de desarrollo inherente. El resultado era que la sociedad se estancaba en la etapa del absolutismo y no podía transitar hacia un capitalismo genuino.

La asimilación por parte de Liu de la teoría de la no transición de Yamada lo llevó a argumentar que la esencia de la economía taiwanesa de posguerra era semifeudal. Si bien su adopción de la metodología de Yamada le ayudó a lograr un alto nivel de realización teórica, también heredó las características estáticas y las implicaciones de la teoría de Yamada, lo que lo incapacitó para explicar el rápido crecimiento de la economía taiwanesa de posguerra.

El quinto capítulo explora cómo Liu intentó resolver este problema mediante el diálogo con diversas teorías del desarrollo. En este proceso, exploró dos marcos: las teorías del capitalismo de Estado que enfatizaban el nacionalismo económico, y las teorías del capital mercantil que acentuaban el papel del capital privado y las pequeñas y medianas empresas. Las conclusiones de Liu fueron complejas: afirmó el carácter nacionalista económico del capital estatal taiwanés de posguerra, al tiempo que sostenía que seguía siendo una “economía dictatorial explotadora” (Qiu, 2022: 275-276, 281-282). Afirmó que el capital privado con carácter mercantil podía crear un desempeño económico sobresaliente, al tiempo que mantenía que el capital mercantil no era productivo y era, en esencia, “capital malo” (Qiu, 2022: 296-297, 307). Como señala Qiu Shijie, el “pensamiento contradictorio y complejo de Liu, construido sobre la base de la Facción de las Conferencias de Yamada, refleja la tensión dentro de la economía taiwanesa” (2022: 309).

En Japón, el análisis de Yamada fue criticado por los marxistas de la Facción Obrero-Campesina, que se oponían a la Facción de las Conferencias.3 La Facción Obrero-Campesina sostenía que Yamada describía un capitalismo japonés “congelado durante mucho tiempo en un tipo específico sin desarrollo”. Kozo Uno además argumentó que el análisis de Yamada había fosilizado la vía inglesa de desarrollo capitalista y no había reconocido que los países capitalistas de desarrollo tardío necesariamente adoptarían políticas apropiadas a sus respectivas condiciones y no necesitaban seguir una vía de “capitalismo puro” (Qiu, 2022: 133).

A pesar de estas limitaciones, Yamada proporcionó una explicación más persuasiva del éxito del capitalismo japonés que las visiones weberianas que simplemente invocaban la “tradición cultural”.

El desafío de la teoría de la dependencia

En el primer capítulo del libro, Qiu Shijie retrata vívidamente escenas de Liu Shinkei investigando y escribiendo su tesis doctoral en medio del torbellino de las protestas de 1968 en la Universidad de Tokio (2022: 60-66). Fue en esta época cuando lxs jóvenes estudiantes atacaron a la Facción de las Conferencias y al pensamiento modernista como productos del elitismo autoritario. Estxs estudiantes se oponían al argumento que el Japón moderno era atrasado y a la correspondiente conclusión política de que era necesaria una “revolución democrática”; en cambio, lxs estudiantes abogaban por una “revolución proletaria mundial” (Oguma, 2022: 569-572).

En este contexto social, el libro del economista Hiroshi Iwata, de la Escuela Uno, 世界資本主義 [El capitalismo mundial: su desarrollo histórico y la economía marxista] (1964), ganó popularidad. Iwata se oponía al análisis comparativo basado en el establecimiento del capitalismo en cada país y construyó una teoría consistente y unificada de los ciclos económicos capitalistas mundiales, partiendo de la formación del imperialismo de libre comercio británico a mediados del siglo XIX (Sugiyama, 2001: 48-54). Iwata proporcionó una teoría en la que las diferentes partes del capitalismo mundial estaban interrelacionadas. Esto contrastaba con Yamada, que veía el desarrollo como diferentes etapas en un solo modelo lineal. Aunque Liu también estuvo influenciado por la teoría de la dependencia a principios de la década de 1980, finalmente no la adoptó, ni tampoco lo hizo con la teoría del sistema-mundo, para explicar la economía taiwanesa de posguerra. Por el contrario, continuó adhiriéndose a la perspectiva endógena del nacionalismo económico y la teoría del capital mercantil.

En rigor, la Facción de las Conferencias, y la Escuela Otsuka de Historia Económica a la que influyó, no estaban obstinadamente apegadas a una teoría de vía única del “capitalismo en un solo país”. Ya en el período de guerra, el economista Yoshihiko Uchida, profundamente influenciado por Yamada, exploró temas que resonaban con la teoría de la dependencia en su investigación sobre la llamada “esfera de coprosperidad de Gran Asia Oriental” (Sugiyama, 2001: 25-27). Desde la década de 1950 en adelante, Yamada también llegó a considerar el capitalismo de posguerra como si hubiera formado una “circulación económica mundial” estructurada según las etapas de desarrollo de varios países capitalistas, con la economía japonesa incorporada al proceso de reproducción liderado por Estados Unidos (Sugiyama, 2001: 14-15). En la década de 1960, Hisao Otsuka comenzó a contrarrestar la teoría de la modernización defendida por académicos estadounidenses, como W.W. Rostow. Otsuka fue pionero en el estudio del desarrollo industrial en países capitalistas de desarrollo tardío y elaboró su teoría de las “dos vías”, argumentando que el proceso de industrialización de los países de desarrollo tardío necesariamente implicaba “antagonismo y dependencia” respecto a los países avanzados, formando así varios tipos de desarrollo capitalista dentro del movimiento mundial del capital y creando “la existencia simultánea de un desarrollo desigual” (Sugiyama, 2001: 34-36).

Relevancia contemporánea de Liu Shinkei

La trayectoria intelectual de Liu Shinkei, su negativa a seguir la corriente de la teoría de la dependencia y la teoría del sistema-mundo, y su retorno de la teoría de la dependencia a las teorías del desarrollo endógeno, es digna de profunda consideración. Como argumenta Qiu Shijie, el pensamiento de Liu sostuvo consistentemente los estándares de valor weberiano-otsukianos: creía con firmeza  que una separación moderna de las esferas pública y privada, y una economía nacional autónoma y endógena, eran dignas de ser perseguidas (2022: 309). Esta búsqueda de una modernidad y un capitalismo idealizados se basaba en valores que le permitieron resistir la modernidad y el capitalismo realmente existentes en Japón. Avanzar en la dirección de la teoría de la dependencia y del sistema-mundo conduciría, de manera inevitable, a centrar el surgimiento del mercado mundial, a relativizar la emergencia del modo de producción capitalista, e incluso a “abandonar por completo el concepto sin salida de ‘capitalismo’” (Frank, 2017: 338).

Dentro de la economía marxista, hubo un largo debate sobre la transición al capitalismo entre quienes se centraron en el modo de producción y quienes se focalizaron en los desarrollos en la esfera de la circulación. En los debates relevantes entre los marxistas japoneses, “Otsuka consideraba que Uno intentaba retratar el capital mercantil como el antepasado del capitalismo industrial moderno […] Uno, a su vez, consideraba que la visión de Otsuka de la industria rural como el antepasado del capital industrial era un razonamiento excesivamente simplista” (Qiu, 2022: 139). Dado que el capitalismo weberiano-otsukiano constituía un cierto ideal en el que Liu creía, era natural que finalmente eligiera adherirse a la perspectiva del desarrollo endógeno para comprender la economía taiwanesa.

Considerando que las reflexiones de la carrera tardía de Liu Shinkei estuvieron acompañadas por su experiencia de viajar constantemente entre ambos lados del estrecho desde Japón, es posible que sus proposiciones sobre el nacionalismo económico y el capital mercantil se basaran no solo en sus observaciones contemporáneas de la economía taiwanesa, sino también en el vigoroso proceso de Reforma y Apertura en la China continental. Desde mediados de la década de 1980 en adelante, los intelectuales de la China continental debatieron apasionadamente sobre el camino del país hacia la modernización y la relación entre la cultura tradicional y la modernización. Es posible que Liu Shinkei tuviera una visión de desarrollo coordinado en ambos lados del estrecho, basada en el nacionalismo económico y el papel del capital de ultramar chino, que podría superar, de una vez por todas, los factores negativos del capital burocrático-comprador y avanzar hacia la reunificación nacional y la industrialización integral.

El pensamiento económico de Liu ofrece tanto una iluminación para comprender la economía contemporánea de Taiwán como una inspiración para las cuestiones actuales del desarrollo económico en China continental. Las reformas económicas desde la década de 1990 han promovido la operación de los principios del mercado y han traído vitalidad económica. No obstante, la inversión y el desarrollo liderados por el Estado también han contribuido enormemente a coproducir el milagro económico de China. Desde la crisis financiera mundial de 2008, el recalentamiento de una economía orientada a la exportación dependiente de industrias intensivas en mano de obra y de la inversión interna ha traído nuevos problemas de desarrollo insuficiente y desequilibrado. El desarrollo de la guerra comercial de Estados Unidos contra China ha hecho que el pueblo chino tome conciencia de la importancia de la innovación autónoma y del dominio de las tecnologías centrales.

¿Cómo puede superarse la naturaleza especulativa de la búsqueda de ganancias del capital? ¿Cómo pueden desarrollarse las fuerzas productivas a un nivel superior equilibrando, al mismo tiempo, la búsqueda de ganancias con el bien público? En última instancia, ¿cómo puede avanzar la historia? Estas preguntas modernistas son precisamente las que Liu Shinkei buscaba responder y siguen siendo relevantes hoy.

Notas

1 Existen excepciones. Por ejemplo, el reconocido periodista y comentarista de asuntos japoneses nacido en Taiwán, Sung Fei-ju (1903-1947), se interesó vivamente en los debates sobre el capitalismo japonés y tradujo al chino literatura relacionada.

2 Nota editorial: El Incidente del 28 de febrero se refiere a un levantamiento popular en Taiwán, el 28 de febrero de 1947, que fue brutalmente reprimido por el Kuomintang nacionalista.

3 Nota editorial: La Facción Obrero-Campesina (労農派, Rōnō-ha) toma su nombre de la revista homónima Rōnō (Obrero-Campesino). Sus integrantes sostenían que la Restauración Meiji había completado esencialmente la revolución burguesa y que Japón ya era una sociedad capitalista, por lo que la revolución debía avanzar directamente hacia la etapa socialista.

Referencias bibliográficas

Frank, Andre Gunder. ReORIENT: Global Economy in the Asian Age. Chengdu: Sichuan People’s Publishing House, 2017.

Liu Shinkei. Sengo Taiwan keizai bunseki [Análisis de la economía de posguerra de Taiwán]. Disertación doctoral, Universidad de Tokio. Tokio, 1972.

Oguma, Eiji. “Minshu” to “aikoku”: sengo Nihon no nashonarizumu to kōkyōsei [“Democracia” y “patriotismo”: nacionalismo y publicidad en el Japón de posguerra]. Tokio: Shinyōsha, 2022.

Qiu, Shijie. Liu Shinkei: An Intellectual Biography. Taipéi: National Taiwan University Press, 2022.

Sugiyama, Mitsunobu. “Nihon shakai kagaku no sekai ninshiki” [La concepción del mundo de las ciencias sociales japonesas]. En: Nihon shakai kagaku no shiso [El pensamiento de las ciencias sociales japonesas]. Tokio: Misuzu Shobō, 2001.