Fotografiando lo más humano que hay en nosotrxs: la lucha de Brasil por la tierra y por las imágenes
Registros da Terra, una campaña del MST de Brasil, anima a lxs trabajadorxs a fotografiar para denunciar los delitos ambientales y promover un modelo posible de convivencia entre seres humanos y naturaleza.
Escucha Samba da Natureza de Lupércio..
Parte de la lucha por la tierra es la lucha por las imágenes. ¿Cómo encuentran expresión visual a través de los modos dominantes de representación quienes trabajan la tierra y la tierra misma? Esta doble lucha se ejemplifica actualmente a través de una iniciativa organizada por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, uno de los movimientos sociales y fuerzas políticas más grandes del mundo. Este año, el MST lanzó una campaña nacional de fotografía llamada Registros da Terra: o MST e os biomas brasileiros, una ofensiva cultural y política diseñada para redefinir la relación simbólica entre la humanidad y la naturaleza. La campaña, que surge de la lucha de décadas del movimiento por la tierra, la reforma agraria popular y la transformación social, sitúa la visión de las y los trabajadores sin tierra en el centro de la crisis ecológica mundial.
La lucha simbólica por la tierra
Créditos de la foto: Juliana Barbosa.
Registros da Terra surgió directamente del Plan Nacional 2020 del MST: Plantar Árboles, Producir Alimentos Saludables. El plan ha profundizado las reflexiones sobre temas medioambientales y su representación visual durante los últimos cinco años. Como nos explicó Janelson Ferreira, del sector de comunicación del MST, en una entrevista para este Boletín de Arte, la iniciativa nació del reconocimiento de que la fotografía del movimiento a menudo se quedaba corta y necesitaba cambiar.
Ferreira señaló que, anteriormente, la identidad visual del movimiento solía recurrir a una imagen genérica de la naturaleza: “era siempre ese gran bosque con animalitos y tal, y que tenía seres humanos”. Esta representación “no reflejaba la perspectiva que entendíamos y defendíamos”. Incluso las imágenes de la agroecología carecían de imaginación, como primeros planos de manos sosteniendo semillas. Estas imágenes suscitaban preguntas cruciales como: “Pero, ¿de quién es esta mano? ¿Qué ser humano es? Es solo una mano, no tiene corazón, no tiene cabeza, no tiene historia. ¿De dónde viene esa persona?”.
De esta autorreflexividad surgió un “salto cualitativo”, en palabras de Ferreira, que desplazó el foco hacia la relación concreta, vivida y política entre lxs sin tierra y los biomas de Brasil. Como señala Renata Menezes, militante del MST y una de las organizadoras de Registros da Terra, la campaña consiste en afrontar la ruptura entre los seres humanos y la naturaleza mediante “la disputa del simbolismo, a través de la disputa de las imágenes”. En otras palabras, la idea es que el MST afronte este reto centrándose en representar su proyecto popular de reforma agraria y reafirmando la profunda conexión entre los seres humanos, la sociedad y la naturaleza a través de las propias imágenes.
El objetivo es doble: denunciar y afirmar. Si bien la campaña expone el papel de la agroindustria en la destrucción, la deforestación y el envenenamiento de las fuentes de agua como “los destructores de nuestros biomas”, su misión principal es mostrar la alternativa que el MST ya está construyendo. Menezes afirmó:
Es necesario considerar esta dimensión de la denuncia, que creo que es una de las cosas que más nos gustaría destacar, porque la fotografía […] es una forma de ver el mundo, de relacionarnos y, a partir de las diferentes visiones, de los diferentes lentes que se colocan sobre esta sociedad. Entonces, está claro que hay que denunciar el modelo, pero también es importante que, con esos lentes, podamos afirmar qué sociedad de acceso queremos alcanzar y cómo ya existe en pequeños procesos a partir de la reforma agraria popular
Se invita a lxs campesinos sin tierra, a lxs militantes del MST y a sus simpatizantes a enviar fotografías para la campaña que interpreten los siguientes temas:
- El MST: protegiendo los biomas a través de la lucha por la tierra.
- La agroecología como modelo de protección de la naturaleza.
- Producir alimentos saludables para proteger la naturaleza.
- El agua, bien común de todos los pueblos.
- La agroindustria, destructora de nuestros biomas.
Menezes también destacó la importancia de resaltar todos los biomas de Brasil, desde la Caatinga semiárida hasta la Pampa austral. Se trata de una elección intencionada para garantizar que la representación de la naturaleza no se limite “meramente a la supervalorización de los bosques densos como la Mata Atlántica o la Amazonía”, sino que también incluya la diversidad del Cerrado y otros ecosistemas cruciales.
Masificación de lo extraordinario cotidiano
Créditos de la foto: Juliana Barbosa.
Uno de los aspectos revolucionarios de esta campaña es su compromiso con la masificación del lenguaje fotográfico. El MST no busca fotografías profesionales de galería, sino autorretratos de su propia lucha. Como dijo Menezes, “uno de nuestros sueños es romper con [el privilegio de] los fotógrafos profesionales. Queremos construir un proceso que haga que esta campaña forme parte de una masificación del lenguaje [de la fotografía] dentro del movimiento también”.
El MST fomenta la participación masiva, desafiando activamente la “posición dominante de que solo un fotógrafo puede tomar fotos”. En cambio, Menezes enfatizó: “Insistimos mucho en que las personas que ‘solo’ tienen un celular pueden enviar fotos… El requisito es que cualquier persona puede enviar fotos”. Esta práctica democratiza el registro visual, valorizando la perspectiva del campesinado que trabaja y defiende la tierra. Lxs campesinxs no son meros sujetos fotográficos, sino autorxs de sus propias imágenes, relatos e historias.
Quienes organizan la campaña se enfrentan actualmente al reto curatorial que plantea esta práctica, buscando un delicado equilibrio que priorice el contenido político sobre la perfección técnica. Menezes reconoció la necesidad de “encontrar un equilibrio entre esa imagen que, a veces, técnicamente no va a cumplir con los estándares… pero que tiene un contenido y una historia, incluso una estética propia de quien toma una foto con un teléfono”. Esto es en sí mismo una declaración política: la estética de la lucha capturada por sus propixs militantes sustituye a los estándares artísticos burgueses formales. El equipo curatorial se asegura de que el contexto político e histórico sea el principal criterio en la colección, incluyendo obras de compañerxs del campo de la fotografía, así como de muchxs militantes sin tierra del MST. Aunque aún no ha vencido el plazo de presentación, las fotografías recibidas hasta ahora lo confirman. En su mayoría son retratos de la vida cotidiana, “fotos que parecen contener algo de poesía…”. Son la realidad “cotidianidades extraordinarias”.
No se trata de escenas preparadas. Son testimonios de la cosecha de alimentos, de una reunión de un grupo de base, de un simple momento de belleza al contemplar el vuelo de un ave en peligro de extinción en un bioma amenazado. El proceso de dar forma a la propia visión para elevar y amplificar la confianza colectiva y la identidad política de los trabajadores rurales y los defensores de la tierra es el núcleo de esta campaña fotográfica política.
El legado del artista militante
Derecha: Ilustración de nuestro último dossier de Instituto Tricontinental de Investigación Social, La crisis ambiental como parte de la crisis capitalista.
La campaña también rinde homenaje al fotógrafo brasileño Sebastião Salgado (1944-2025), una figura que simboliza el poder del artista militante que colabora con los movimientos sociales. Salgado, cuya obra documenta la vida de lxs trabajadorxs y los paisajes vírgenes del planeta, tuvo una larga trayectoria de solidaridad y colaboración con el MST. Por ejemplo, cubrió la masacre de Eldorado dos Carajás de 1996, en la que 19 miembros del MST fueron asesinados por la policía militar durante una protesta pacífica, y creó el libro de fotografías Terra (1997) con prefacio de José Saramago y poemas de Chico Buarque. Los ingresos obtenidos con la venta del libro contribuyeron a la construcción de la Escuela Nacional Florestán Fernandes (ENFF) del MST.
Ferreira reflexiona sobre este legado casi tres décadas después y señala que Terra se encuentra en casi todas las secretarías y otros espacios del MST a nivel nacional e internacional. La obra fue un elemento crucial para la unidad nacional y la organización política, ya que reforzó la “autoestima colectiva” de lxs propixs campesinxs sin tierra a través de la fotografía. Para ella, esto es “lo más concreto” del legado de Salgado. Añadió: “Nuestras familias comienzan a reconocerse… identificarse en la misma obra [es] un elemento importante de unidad… que al final cumple una función organizativa que es fundamental”.
Menezes destacó tres puntos que se plantearon en el acto conmemorativo celebrado en honor a Salgado en la ENFF: sus valores humanistas y su compromiso con las historias y las luchas de diversos pueblos de todo el mundo; su cuidado por la naturaleza, concretado a través de las acciones del Instituto Terra, que difunde la documentación fotográfica de Salgado por todo el mundo para concienciar y recaudar recursos para reforestar la Mata Atlántica; y su profundo compromiso con la lucha internacionalista practicada a través de la fotografía.
Menezes reiteró: “Estamos siempre vigilantes”, como forma de honrar, continuar y proteger su legado de una posible despolitización. Las fotos de Salgado también aparecen en nuestro dossier de este mes, La crisis medioambiental es una crisis capitalista.
Créditos de la foto: Wellington Lenon.
La campaña Registros da Terra del MST es una continuación de esta vigilancia. No se limita a honrar al gran artista. Hace un poderoso llamamiento a una nueva generación de artistas y activistas militantes —las y los propios trabajadores sin tierra— para que tomen la cámara y denuncien los delitos medioambientales de los que son testigos y promuevan un posible modelo de coexistencia entre los seres humanos y la naturaleza. En otras palabras, la campaña los anima a convertirse en autorxs de una nueva historia. Es una poderosa afirmación de que la lucha por el medio ambiente y por el socialismo es también una lucha cultural y estética, un trabajo diario de poesía contra las narrativas e imágenes brutales y hegemónicas del capital que están destruyendo nuestro planeta. Esta campaña y esta visión encarnan maravillosamente las palabras de Salgado: “Fotografío lo más humano que hay en nosotros: la lucha, el sufrimiento, pero también la resiliencia y la esperanza”.
Con resiliencia y esperanza,
Tings Chak
Director artístico, Instituto Tricontinental de Investigación Social
P.D.: No olvides echar un vistazo a nuestra galería de retratos del mes, en la que rendimos homenaje a revolucionarios de todo el mundo.