El movimiento de cooperativas en Kerala, India
Apoyado por poderosos movimientos de la clase trabajadora y campesina y gobiernos de izquierda, ha generado miles de cooperativas. Ellas son un semillero de futuros posibles más allá del capitalismo.
![]()
![]()
Instituto Tricontinental de Investigación Social en colaboración con el Centro de Investigación UL (Uralungal Labour Contract Cooperative Society [Cooperativa de Trabajo por Contrato de Uralungal])
Las ilustraciones de este estudio fueron realizadas por integrantes de Young Socialist Artists (YSA). Desde 2020, este grupo reúne a artistas y trabajadorxs culturales de toda la India que participan en movimientos sociales y políticos en sus regiones. La mayoría de lxs integrantes de YSA que han creado las ilustraciones para este estudio son originarios y residen en Kerala, donde estas cooperativas forman parte del tejido de la vida cotidiana. Las ilustraciones se basan en fotografías tomadas por lxs investigadorxs que elaboraron este texto durante sus visitas de campo.
Ashique Ali Thuppilikkat es cofundador y director de SAFAR Foundation, un centro de investigación-acción con sede en Bengala Occidental, India. Fue militante del movimiento estudiantil en la Universidad de Delhi y la Universidad Jawaharlal Nehru, donde investigó sobre cooperativas durante su maestría en ciencias políticas. Actualmente es estudiante de doctorado en la Universidad de Toronto, Canadá, e investigador en STREET Lab. Su investigación se centra en diseños sociotécnicos para la resistencia, explorando la intersección entre la tecnología y la organización laboral y de movimientos sociales.
Aswathi Rebecca Asok es economista del desarrollo y graduada en derecho con experiencia en investigación interdisciplinaria, basada en evidencia y orientada a políticas públicas. Durante los últimos nueve años, Aswathi ha realizado extensas investigaciones sobre la trayectoria de desarrollo de Kerala y ha explorado una amplia gama de temas como inclusión financiera, pobreza, género, migración, trabajo y descentralización. Fue militante estudiantil en múltiples universidades y campus de India.
Najeeb VR es científico social y coordinador de investigación en el UL Research Centre en Kozhikode, Kerala, donde integra enfoques transdisciplinarios al desarrollo cooperativo, la transformación social y los sistemas de conocimiento. También es miembro del comité de expertas y expertos para el Subgrupo del 14° Plan Quinquenal de la Junta de Planificación del Estado de Kerala y contribuye activamente a la difusión académica, el desarrollo curricular y la divulgación pública del conocimiento. Tiene un doctorado en sociología de la Universidad Jawaharlal Nehru y es beneficiario de la Beca Doctoral Revise del Kerala Council for Historical Research.
Vijoo Krishnan es secretario general de la All India Kisan Sabha (AIKS) y miembro del buró político del Partido Comunista de la India (Marxista). Como líder de la AIKS, desempeñó un papel decisivo en la histórica movilización campesina en Delhi en 2021-2022. Antes de convertirse en activista político a tiempo completo, fue jefe del Departamento de Ciencias Políticas del St. Joseph’s College de Bangalore. En 1998-1999, fue presidente de la Unión de Estudiantes de la Universidad Jawaharlal Nehru. Vijoo también es fotógrafo y captura la vida cotidiana de la clase trabajadora.
Nidheesh J Villatt es miembro del Comité Central Kisan de la All India Kisan Sabha, además de coordinador de investigación del P. Sundarayya Memorial Trust, un instituto de investigación que se enfoca en cuestiones y movimientos agrarios. Nidheesh se dedica a estudiar y construir la alianza entre trabajadorxs y campesinxs, con énfasis en su economía política y su filosofía. Ha escrito sobre las luchas de clases agrarias e industriales, la “competencia” bajo el capitalismo, la ecología política y el hindutva.
Nitheesh Narayanan es investigador de movimientos sociales y escritor, trabaja en el Instituto Tricontinental de Investigación Social. Estudia la historia de los movimientos de la clase trabajadora, incluidas las cooperativas. Fue vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la India y editor de su revista, Student Struggle. Tiene un doctorado de la Universidad Jawaharlal Nehru. Es autor de varios libros en inglés y malayalam, entre ellos The 1921 Rebellion in Malabar [La rebelión de 1921 en Malabar]. A Collection of Communist Writings [Una colección de escritos comunistas], editado junto con Vijay Prashad, y If Humanity Is A Country: Cuban Days [Si la humanidad fuera un país: días cubanos].
Sarga TK es profesora asistente en la Universidad Azim Premji, en Bhopal. Su investigación aborda temas como la movilidad urbana, la migración laboral y las cooperativas de construcción, explorando cómo el trabajo y el movimiento moldean el paisaje urbano. Anteriormente impartió clases en la Universidad de Kannur, en Kerala.
Subin Dennis es economista e investigador del Instituto Tricontinental de Investigación Social. Trabajó con el portal de noticias en línea NewsClick como corresponsal antes de incorporarse a Tricontinental. Fue militante del movimiento estudiantil y se desempeñó como vicepresidente estatal de Delhi de la Federación de Estudiantes de la India. Los escritos de Subin en inglés y malayalam sobre temas relacionados con la economía y la política aparecen en diversas publicaciones periódisticas y sitios web. Actualmente reside en Kerala.
Vijay Prashad es el director del Instituto Tricontinental de Investigación Social. Es autor de 40 libros, entre los que se incluyen Las naciones oscuras: Otra historia del Tercer Mundo, Las naciones pobres: Una posible historia global del sur y (junto con Grieve Chelwa) How the International Monetary Fund Suffocates Africa [Cómo el Fondo Monetario Internacional asfixia a África]. Vijay es editor en LeftWord Books (Nueva Delhi), Inkani Books (Johannesburgo) y La Trocha (Santiago).
Introducción: El comunismo posible
Pero estaba reservado a la Economía política del trabajo el alcanzar un triunfo más completo todavía sobre la Economía política de la propiedad. Nos referimos al movimiento cooperativo, y, sobre todo, a las fábricas cooperativas creadas, sin apoyo alguno, por la iniciativa de algunas “manos” audaces. Es imposible exagerar la importancia de estos grandes experimentos sociales que han mostrado con hechos, no con simples argumentos, que la producción en gran escala y al nivel de las exigencias de la ciencia moderna, puede prescindir de la clase de los patronos, que utiliza el trabajo de la clase de las “manos”; han mostrado también que no es necesario a la producción que los instrumentos de trabajo estén monopolizados como instrumentos de dominación y de explotación contra el trabajador mismo; y han mostrado, por fin, que lo mismo que el trabajo esclavo, lo mismo que el trabajo siervo, el trabajo asalariado no es sino una forma transitoria inferior, destinada a desaparecer ante el trabajo asociado que cumple su tarea con gusto, entusiasmo y alegría (Marx, 1864).
– Karl Marx, Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores, 1864.
La miseria azota el planeta. La pobreza persiste para miles de millones de personas en todo el mundo. El cambio climático, producto del expansionismo capitalista, amenaza la supervivencia de la vida en la Tierra. Guerras de proporciones grotescas se extienden por todo el mundo en múltiples formas, incluido el genocidio de Israel contra el pueblo palestino en Gaza, a la par que hambrunas provocadas por el comportamiento humano asolan a amplios sectores de la población. Es como si los cinco jinetes del Apocalipsis ya no fueran suficientes. En su lugar, innumerables jinetes cabalgan por todo el planeta sofocando las posibilidades de la vida humana.
Todo ello contribuye a la sensación de que nada más que esta pesadilla es posible, que no se pueden imaginar alternativas. Cuando las personas resilientes se atreven a pensar en un futuro más prometedor, como inevitablemente hacen, quienes están en el poder las reciben con burlas y se empeñan en acabar con ellas. A los poderosos y a los propietarios les conviene asegurarse que no florezca ninguna alternativa. La supervivencia de una sola semilla de esperanza pondría en tela de juicio la afirmación de que la Historia ha terminado.
Una de estas semillas es el estado indio de Kerala (con una población de 35 millones de habitantes), que tiene una rica historia de construcción socialista. Diez años después de que la India obtuviera su independencia en 1947, el Partido Comunista de la India ganó las elecciones estatales en Kerala. Desde el principio, el gobierno de izquierda de Kerala adoptó un programa para acabar con las antiguas jerarquías y costumbres sociales, proporcionar a la población bienes sociales que no estaban fácilmente disponibles en el resto de la India (como educación pública de calidad, atención de salud y transporte) y construir las bases del poder de la clase obrera y el campesinado defendiendo los derechos de lxs trabajadorxs a organizarse en sindicatos y crear cooperativas. Aunque el gobierno nacional de Delhi destituyó inconstitucionalmente al gobierno comunista de Kerala en 1959, la agenda establecida por la izquierda se mantuvo en gran medida. La izquierda ha vuelto al poder periódicamente (1967 a 1969, 1980 a 1982, 1987 a 1991, 1996 a 2001, 2006 a 2011 y 2016 al presente), ampliando cada vez la agenda de descentralización, fomentando la acción pública y sentando las bases de instituciones estatales socialdemócratas.1 Incluso cuando la derecha llegó al poder en los años intermedios, no fue capaz de socavar la dinámica que habían puesto en marcha los gobiernos de izquierda. Fue en este contexto en el que se desarrolló el movimiento de cooperativas en Kerala.
Las personas que critican el sistema capitalista suelen ser igualmente críticas con las alternativas que se construyen dentro de los parámetros de este sistema, ya que argumentan que dichas instituciones están cautivas de la lógica del capitalismo. Pero se trata de una valoración errónea de las cooperativas, que son, de hecho, incubadoras de diferentes lógicas de vida y trabajo que sirven de faros de inspiración y esperanza, y ofrecen una ventana a lo que la humanidad es capaz de hacer una vez superadas las cadenas del capitalismo. Las cooperativas proporcionan escuelas para que la clase trabajadora y el campesinado aprendan a construir relaciones sociales basadas en fundamentos económicos diferentes. En el tercer volumen de El capital, Marx escribió:
Las fábricas cooperativas de los trabajadores son, dentro de las viejas formas, la primera fractura de éstas, aunque es natural que por doquier reproduzcan y deban reproducir, en su organización real, todos los defectos del sistema imperante. Pero en su seno está suprimido el antagonismo entre capital y trabajo, aunque por ahora sólo lo esté en la forma de que los trabajadores, en cuanto asociación, constituyen su propio capitalista, es decir que emplean los medios de producción para valorizar su propio trabajo. Las mismas demuestran cómo, alcanzada cierta fase en el desarrollo de las fuerzas productivas materiales y de las formas sociales de producción que les corresponden, se desarrolla y forma, de manera natural, un nuevo modo de producción a partir de otro modo de producción (1977[1894]: 567).
La visión de Marx en este punto es fundamental. Las cooperativas no están intrínsecamente sumidas en la ley capitalista del valor, ni son capaces de trascenderla fácilmente. Son “brotes”, escribe, de una alternativa a través de la cual la clase trabajadora puede experimentar con la anulación de la gestión capitalista. Marx contemplaba con gran orgullo la utopía obrera que se estaba construyendo en la Comuna de París de 1871, donde vio cómo lxs comunerxs desarrollaban cooperativas de trabajadorxs y otros medios para construir una nueva sociedad en medio del júbilo por el derrocamiento del Segundo Imperio de Luis Napoleón III (1852-1870).2 En La guerra civil en Francia, Marx escribió que, durante los dos meses de existencia de la comuna, de marzo a mayo de 1871, esta fue la “forma finalmente descubierta” para el futuro Estado obrero. Fue en este texto donde Marx escribió sobre las perspectivas de las cooperativas:
[…] si la producción cooperativa ha de ser algo más que una impostura y un engaño; si ha de substituir al sistema capitalista; si las sociedades cooperativas unidas han de regular la producción nacional con arreglo a un plan común, tomándola bajo su control y poniendo fin a la constante anarquía y a las convulsiones periódicas, consecuencias inevitables de la producción capitalista, ¿qué será eso entonces, caballeros, sino comunismo, comunismo “realizable” (1986: 335)?
Este texto, El movimiento de cooperativas en Kerala, India, forma parte de una serie del Instituto Tricontinental de Investigación Social llamada “Estudios sobre la construcción del socialismo”. Trata sobre el comunismo realizable, las posibilidades en nuestra época de una sociedad futura. Esta investigación, una evaluación honesta de una empresa heroica, nos muestra que las cooperativas de Kerala no solo han sido capaces de sobrevivir en un pequeño nicho, sino también de crecer hasta convertirse en instituciones importantes que forman parte integral de la vida social de la región. En la actualidad hay 16.429 sociedades cooperativas registradas en Kerala (12.278 de las cuales están activas, 3.354 inactivas y 797 en liquidación) (Gobierno de Kerala, 2025). Las cooperativas operan en una amplia gama de sectores, desde la producción y distribución de bienes y servicios hasta hospitales y restaurantes, pasando por la producción agrícola y la construcción de viviendas. La mayor cooperativa (aunque no está registrada estrictamente como tal), Kudumbashree, cuenta con 4,8 millones de asociadas, todas ellas mujeres. Una de cada cuatro mujeres de Kerala participa en esta cooperativa. También hay muchas organizaciones similares a cooperativas que están registradas como sociedades benéficas y fundaciones, como la Brahmagiri Development Society, centrada en el desarrollo agrario, y la Janatha Charitable Society, una importante productora de leche. La mayoría de las sociedades cooperativas activas tienen sucursales en diferentes partes del estado.
Por supuesto, existen retos y contradicciones, que se debaten con claridad: no tiene sentido exagerar las posibilidades que ofrecen las cooperativas, que deben luchar por sobrevivir en un mundo en el que la ley capitalista del valor es la ley de la tierra. Tampoco tiene sentido minimizar las importantes contribuciones de estas cooperativas a la población de Kerala, tanto en términos materiales como espirituales. Estas cooperativas no son solo una fuente de inspiración: proporcionan un modelo para las cooperativas de todo el mundo como semillas de un futuro justo que existe dentro de los límites del capitalismo actual.
Las cooperativas de Kerala
En 1943, en la séptima sesión de la All India Kisan Sabha (AIKS, el sindicato de agricultorxs más grande del país) celebrada en Bhakna Kalan, Punjab, los delegados debatieron una serie de cuestiones, entre ellas la creación de cooperativas. En una de sus resoluciones, la AIKS argumentó que las cooperativas podrían ayudar a los agricultorxs a luchar contra la “angustia y la humillación” de la agricultura capitalista y colonial y permitirles alcanzar la “libertad económica, social y nacional”. Durante las deliberaciones, el líder comunista Elamkulam Manakkal Sankaran Namboodiripad (1909-1998), o EMS, como se le conocía, escribió un documento titulado Organización, no una máquina. En el, EMS señalaba que las resoluciones no tendrían ningún sentido sin una organización militante que fuera más allá de la “política abstracta”. Las cooperativas tendrían que ser creadas por lxs campesinxs y lxs trabajadorxs agrícolas para expandir la revolución democrática y fomentar la confianza de lxs trabajadxres rurales (Thuppilikkat, 2024).
En octubre de 1956, el Partido Comunista de la India celebró un encuentro en Thrissur, Kerala, centrado en las cooperativas. La reunión fue presidida por el profesor Joseph Mundassery, que se convertiría en el primer ministro de Educación y Cooperación durante el mandato de EMS como ministro principal de Kerala (1957-1959). Se resolvió que, en lugar de permitir que las cooperativas se convirtieran en “reductos” de las clases feudales, serían lxs propixs trabajadorxs quienes las construirían y se impartiría formación política sobre el papel que estas cooperativas desempeñaban en la construcción de la democracia y el socialismo. La dirección del partido también hizo hincapié en la necesidad de crear sociedades de crédito rural y bancos cooperativos eficaces, controlados por comunistas y trabajadorxs como forma de eliminar el yugo de los prestamistas, fomentar la producción agrícola y mejorar las condiciones de vida de campesinxs y trabajadorxs agrícolas. De esta claridad ideológica surgieron las cooperativas de Kerala, que se convirtieron en un referente para las cooperativas democráticas dirigidas por trabajadorxs de todo el mundo.
Reseñas breves de algunas de las cooperativas de Kerala completan el presente estudio. Han sido escritas por académicxs y líderes políticos que han trabajado en estrecha colaboración con las cooperativas para conocerlas y evaluarlas. Los datos de los ensayos se han recopilado en gran medida a partir de las cooperativas y de documentos gubernamentales. Agradecemos la ayuda del Centro de Investigación UL en este trabajo.
Estos ensayos revelan algunos hechos importantes:
- El sector de las cooperativas de Kerala no habría prosperado sin una larga historia de reformas sociales que crearon la base social para el cooperativismo. Cuando las noticias sobre la Unión Soviética llegaron a Kerala, las personas involucradas en los movimientos de reforma social y contra el sistema de castas expresaron su curiosidad por sus intentos de reconstruir las relaciones sociales y económicas. Esta curiosidad dio lugar a estudios sobre el movimiento de cooperativas en la Unión Soviética, que luego se presentaron en reuniones públicas de los movimientos de reforma social y contra el sistema de castas.
- El sector de las cooperativas se desarrolló gracias a la vitalidad de la lucha de clases en Kerala, donde el campesinado y la clase trabajadora organizada impulsaron el movimiento de reforma social para combinar las luchas contra el sistema de castas, el latifundismo y el colonialismo. Fue en estas luchas donde el movimiento campesino, principalmente en el norte de Kerala, tomó la iniciativa de crear cooperativas campesinas para ayudar a sus integrantes más empobrecidxs. La aparición de estas cooperativas debilitó el control de los terratenientes, que ya no podían prestar dinero a tasas usureras a lxs campesinxs endeudados ni seguir siendo su principal proveedor de bienes de consumo. En cambio, vieron cómo las cooperativas campesinas aumentaban la confianza de las masas. El éxito de las cooperativas llevó a su reproducción en otras partes de la región, basándose en los hábitos de las organizaciones de movimientos de masas.
- El primer mandato comunista que llegó al poder en Kerala (1957-1959) recibió el apoyo masivo del movimiento de reforma social y se vio reforzado tanto por la lucha de clases de las décadas anteriores como por el éxito del movimiento de las cooperativas. A su vez, el gobierno comunista utilizó una parte de la riqueza social de Kerala para financiar el crecimiento de más cooperativas en todo el estado. El gobierno creó cooperativas de fibra de coco, telares manuales y toddy (jugo de coco fermentado que es una bebida alcohólica) para potenciar estos sectores de la economía y mejorar las condiciones de trabajo y los salarios de lxs trabajadorxs.
- El énfasis en la creación de cooperativas para garantizar el empleo masivo y salarios más altos, así como para mejorar la eficiencia y la productividad de las diferentes empresas, significaba que las cooperativas podían competir con el sector privado.
- Los líderes de las castas oprimidas se sintieron atraídos por el sistema de cooperativas y vieron en él una oportunidad para alcanzar su independencia y emancipación. En la Conferencia Cheramar Samajam de diciembre de 1929, por ejemplo, el presidente de la organización, Chaajan, dijo a las dos mil personas de la comunidad pulaya allí presentes que estas sociedades cooperativas, junto con los programas educativos y la campaña contra el alcohol, serían fundamentales para sus luchas (Malayala Manorama, 1929).
- El papel de la formación política dentro de las cooperativas permitió a sus miembros comprender lo que estaban construyendo (el socialismo) y en qué se diferenciaba y era mejor, de lo que había construido el sector privado (el capitalismo).
- Sin una amplia red de cooperativas financieras, todo el sector se habría visto privado de fondos. Este sistema también ha dependido de la entrada periódica de la izquierda en el gobierno, lo que ha impedido la privatización a gran escala de los mercados crediticios de Kerala.
- La estructura democrática de las cooperativas, junto con la capacidad innovadora de sus miembros, les permite diversificar su trabajo y adaptarse a los nuevos tiempos. Cuando cambiaron los hábitos de consumo de tabaco, por ejemplo, la Sociedad Cooperativa Central de Trabajadores Dinesh Beedi3 pasó a dedicarse a la producción de alimentos.
- Un elemento clave del movimiento de las cooperativas de Kerala es su compromiso con el cambio social, con especial énfasis en el uso de las organizaciones cooperativas para superar el patriarcado (a través de cooperativas de mujeres), las jerarquías de castas (a través de cooperativas de castas oprimidas), la discriminación contra las comunidades tribales o adivasi (a través de cooperativas de tribus registradas4) y la discriminación contra las comunidades transgénero (a través de cooperativas transgénero), así como para promover la igualdad de las personas con discapacidad.
Este estudio muestra la eficacia de estas cooperativas a la hora de promover una forma social de actividad económica que ofrece una alternativa a las presiones del capitalismo. En esa forma regresiva de competencia económica, los medios de vida de la clase trabajadora son los primeros en desaparecer, mientras que la obtención de ganancias se consagra como un dios. Las cooperativas de Kerala invierten este sistema de valores, situando en el centro las necesidades y la dignidad de la clase trabajadora.
Vanshika Babbar (Young Socialist Artists), Cooperativa de Trabajadores Uralungal, 2025.
Cooperativa de té Sahya
En el 35° Congreso de la All India Kisan Sabha (AIKS) celebrado en diciembre de 2022, todas las personas delegadas recibieron un paquete de té Sahya junto con las famosas especias y otros condimentos de Kerala. No fue hasta meses después, durante una visita a Assam para informar sobre las decisiones tomadas en el congreso, cuando uno de los delegados se fijó en la marca del té. Los delegados locales preguntaron por él, afirmando que era mejor que su té Assam, famoso en todo el mundo. Su pregunta nos llevó a investigar más sobre la marca y el esfuerzo colectivo que había detrás de su creación.
En una carta a Wilhelm Bracke el 5 de mayo de 1875, Karl Marx escribió: “cada paso del movimiento real es más importante que una docena de programas” (1970: 11). La historia de la fábrica cooperativa de té Sahya, situada en la remota zona de Thankamany, en el distrito montañoso de Idukki, en Kerala, muestra la importancia del “movimiento real” del socialismo. Inaugurada en 2017, la fábrica fue creada por el Thankamany Service Cooperative Bank, Ltd (fundado en 1966). El Banco Cooperativo cuenta con 15.000 miembros, la mayoría de ellos pequeños campesinxs y trabajadorxs, opera en el panchayat5 de la aldea de Kamakshy, habitada principalmente por pequeños cultivadorxs de té. La Fábrica Cooperativa de Té Thankamany fabrica principalmente té negro, verde y una variedad de mezclas de té.
El banco cooperativo y la fábrica de té deben entenderse dentro de la trayectoria más amplia del movimiento de cooperativas liderado por los comunistas de Kerala (Raghavan, 2019). La Revolución de Octubre de 1917 en Rusia tuvo un enorme impacto en los movimientos progresistas de Kerala y contribuyó a remodelar su orientación dentro del movimiento nacional. En 1934, los sectores más fuertes de estos movimientos formaron el Partido Socialista del Congreso (CSP por su sigla en inglés) de toda la India. Cinco años más tarde, la sección de Kerala del partido se transformó en la sección de Kerala del Partido Comunista de la India, que acabó creando la AIKS y varios sindicatos en la región. Fue en este periodo y en este contexto cuando el AIKS y otras fuerzas progresistas comenzaron a intervenir en el movimiento de cooperativas y a enfrentarse a la estrategia británica de mantener a las cooperativas aisladas de la intensificada lucha de clases que estalló en las décadas de 1930 y 1940. Como documentó EMS, durante la Guerra Popular (1941-1945),6 los comunistas presionaron al gobierno imperialista británico para que adquiriera cereales de los terratenientes y los distribuyera a través de los almacenes de racionamiento, que posteriormente se convirtieron en sociedades cooperativas de productores y consumidores (1943). Los comunistas de Kerala identificaron la creación de cooperativas como parte de la expansión de la lucha de clases, a diferencia de la idea colonial benévola de las cooperativas derivada de los Principios de Rochdale, que han servido como directrices principales para las cooperativas desde 1844 (Piñeiro, 2012).
La relación dialéctica entre la creación de una organización fuerte de la clase trabajadora que se oponga al imperialismo y la creación de cooperativas ya se había establecido en la resolución de 1943 de la AIKS sobre cooperativas, aprobada en su 7a Asamblea. Esta resolución instaba a los cuadros de la AIKS a poner en marcha cooperativas como estrategia para combatir la subyugación económica y social del campesinado. Las ideas de esta resolución, en particular del documento de EMS Organización, no máquina, hacían hincapié en la necesidad de una organización de clase militante para evitar que las cooperativas se convirtieran en “política abstracta” y proporcionaban un marco fundamental para los debates posteriores sobre la creación de cooperativas.
Cuando lxs comunistas y lxs líderes del movimiento cooperativo se reunieron en Thrissur en octubre de 1956, el enfoque había pasado de los fundamentos teóricos establecidos en 1943 a los retos prácticos de aplicar estos fundamentos en Kerala (Menon, 1956). Durante la asamblea, lxs asistentes hicieron balance de las actividades de las cooperativas en Kerala y criticaron las suposiciones del régimen burgués y terrateniente del primer ministro Jawaharlal Nehru, que sugería que la creación de cooperativas por sí sola conduciría al socialismo. Señalaron que lxs comunistas debían participar conscientemente en la organización de las cooperativas e inscribir a un gran número de trabajadorxs en estas y otras organizaciones de masas para garantizar su formación política en el proceso. Se hizo referencia al éxito de las cooperativas y bancos de crédito rural, que habían eliminado el control de los prestamistas y fomentado la producción agrícola, aumentando así los ingresos del campesinado y lxs trabajadorxs agrícolas. Lo que distinguía a estas cooperativas de las que no habían tenido éxito era el papel de lxs comunistas a la hora de garantizar que la forma cooperativa no fuera cooptada por los reaccionarios que intentaban mantener las antiguas formas de poder rural.
El surgimiento de lxs pequeñxs productorxs de té
A finales de la década de 1990, la industria del té sufrió una profunda reestructuración impulsada por el fetichismo de las ganancias del capital monopolista, caracterizada por fusiones, adquisiciones y un enfoque agresivo en la creación de marcas. Los monopolios compuestos por una estructura vertical como Unilever y Tata, conocidos como Big Tea, abandonaron los vínculos directos con la producción agrícola y se desprendieron de la propiedad y la gestión de las plantaciones de té. Por ejemplo, en marzo de 2000, Tata adquirió Tetley Group, el segundo mayor fabricante y distribuidor de té del mundo, por 271 millones de libras esterlinas (The Guardian, 2000). Tanto Tata como Unilever, la mayor empresa de té del mundo, pasaron a crear y comercializar nuevas marcas de té, incluyendo el té triturado, desmenuzado y rizado (CTC), así como productos mezclados, dirigidos a una variedad de gustos y rangos de precios.
Esta transformación coincidió con una crisis financiera en las plantaciones dedicadas al cultivo y procesamiento del té gestionadas en gran medida por capital no monopólico. Mientras la mayoría de ellas se vendieron a empresas más pequeñas, las compañías monopólicas aseguraron su suministro mediante cláusulas contractuales que garantizaban el acceso a suficiente té sin procesar. Como observa la profesora Natalie Langford, la industria pasó de la “integración vertical” a cadenas de valor en las que “las empresas han tratado de mejorar su posición competitiva mediante la externalización de las actividades de menor valor agreado” (2021: 11). En la práctica, las grandes empresas del té consideraban que la producción agrícola y la gestión de las plantaciones eran los eslabones más problemáticos de la cadena, ya que estaban muy regulados por la legislación laboral y medioambiental, y trataron de distanciarse de estos sectores para evitar la lucha de clases. En su lugar, consolidaron el control sobre actividades de mayor valor agregado, como la mezcla, el envasado, la creación de marcas, la distribución y las ventas. Mientras tanto, lxs pequeñxs productorxs de té se convirtieron en lxs principales productorxs de hojas de té. Su cuota aumentó del 7% en 1991 al 52% en 2022 y se prevé que alcance el 70% en 2030.
Antes de la creación de la Cooperativa de Té Sahya, los aproximadamente 3.500 pequeñxs productorxs de té de la zona de Idukki operaban bajo el yugo de un sistema controlado por empresas monopólicas como Tata y AVT Beverages (una de las principales empresas del sur de la India). Estas grandes corporaciones compraban las hojas verdes (hojas de té recién recolectadas y sin procesar) tanto a lxs agricultorxs como a los “agentes” (intermediarios que a menudo actúan como compradores en nombre de las fábricas y normalmente cobran una comisión por las hojas verdes recolectadas de lxs pequeñxs agricultorxs) a “un precio arbitrario y [en] condiciones humillantes”, según nos contó un grupo de agricultorxs. Varios de ellos mencionaron cómo las empresas rechazaban sus hojas verdes cuando intentaban negociar un precio justo, inventando excusas superficiales que obligaban a aquellos, que habían transportado las hojas desde muy lejos, a deshacerse de ellas o utilizarlas como abono. Era habitual ver escenas de agricultorxs desanimados regresando en sus tractores a sus hogares con las cosechas rechazadas. Estos rechazos, metódicamente planificados, tenían por objeto crear una clase campesina dócil, acostumbrada a vender sus cosechas a las empresas a precios bajos. Todo el sistema favorecía enormemente a las grandes corporaciones.
A falta de una acción cooperativa eficiente, normalmente los agentes comerciales cobran a lxs pequeñxs productorxs de toda la India una comisión del 15% al 20% por kilo de hojas verdes. Una gran parte de esta producción se vende a las fábricas que procesan té a partir de hojas compradas, en lugar de cultivarlas ellas mismas. Otra parte se vende a veces a fábricas de té propiedad de grandes plantaciones. Los agentes comerciales evalúan la calidad y el precio de las hojas basándose en su “recuento de hojas finas” (la proporción de hojas jóvenes y tiernas y brotes, que determinan la calidad general del té) de una manera muy subjetiva, lo que compromete los intereses de lxs pequeñxs agricultorxs (Solidaridad Network Asia Limited, 2023).
Las fábricas que compran té en hoja normalmente venden su té procesado en subastas. Dado que el proceso está controlado por las grandes empresas de té (los principales compradores), el té se vende a precios distorsionados (Sarkar, 2013). Todo el mecanismo de subasta en la India está diseñado de tal manera que el postulado básico de la economía neoclásica, de que la interacción entre la oferta y la demanda determina los precios, parece una farsa. Por otra parte, las fábricas de las plantaciones habitualmente venden solo la mitad de su té procesado en subastas, tal y como lo exigen las normas establecidas en la Orden de Control de la Comercialización del Té de 1983 (a su vez incluida en la Ley del Té de 1953), y venden la otra mitad a través de canales privados más rentables.
Los participantes en la subasta son las principales empresas de empaquetado de té, agentes comerciales y otras marcas líderes de té envasado. Estas empresas se encargan de los procesos de valor agregado, como la mezcla, la clasificación, la calificación y el envasado del té antes de distribuirlo a los consumidores, por lo que lxs pequeñxs productorxs de té, que se encuentran en el extremo inferior de la cadena de valor, reciben una parte desproporcionadamente menor del gasto de lxs consumidores de té (alrededor del 15%). Por su parte, las empresas de empaquetado de té, en su mayoría grandes empresas monopólicas, reciben el 50% del gasto de lxs consumidorxs de té. Por eso es imprescindible que lxs pequeñxs productorxs de té asciendan en la cadena de valor y obtengan acceso directo a los mercados para garantizar mejores precios (Goswani, 2023). Esto es precisamente lo que la Cooperativa de Té Sahya se propone lograr con su valiente iniciativa de introducirse en el terreno del té a gran escala.
Cooperativa de té
Las difíciles circunstancias a las que se enfrentaban lxs agricultorxs llevaron a los miembros de AIKS a crear la Cooperativa de Té Sahya en 2017. Diseñada para procesar 15.000 kg de hojas verdes al día, esta cooperativa genera empleo para más de 150 personas. La mayoría de ellas reclutadas entre la clase trabajadora agrícola y el campesinado, protegiendo los intereses de lxs campesinxs entre lxs pequeñxs productorxs de té. Cuando visitamos la fábrica de la cooperativa y la zona de captación en septiembre de 2023, lo que nos llamó la atención fue la confianza visible entre lxs pequeñxs productorxs de té.
Los tres primeros años de la cooperativa, de 2017 a 2020, fueron difíciles: no solo tuvo que empezar a devolver el gran préstamo que había solicitado al 12% de interés. También se vio afectada por una serie de crisis, como las inundaciones de Kerala en 2018 y la pandemia de COVID-19 (2020-2023). Sin embargo, a pesar de los retos financieros a los que se enfrentaba la cooperativa, fue capaz de adquirir hojas verdes y pagar a lxs agricultorxs 12 INR por kg (mucho más que la tarifa corporativa de 7 INR por kg). A su vez, los precios estables de la cooperativa obligaron a los proveedores corporativos de té a aumentar las tarifas que pagan a lxs pequeñxs productorxs.
Los dirigentes de la cooperativa convocaron a los campesinxs y trabajadorxs para reflexionar sobre cómo mejorar su situación financiera. Las grandes empresas de té dominaban el mercado con sus productos envasados, por lo que decidieron mejorar su estrategia de comercialización y lanzar una iniciativa para abrirse camino en el mercado. KS Chithra, una popular cantante conocida como el “ruiseñor de Kerala”, se convirtió en la embajadora de la marca Sahya Tea Cooperative y ayudó a popularizarla, negándose a cobrar por su trabajo. Para reforzar su presencia en el mercado, la cooperativa también hizo uso del sistema de distribución pública de Kerala, como Supplyco (Corporación de Suministros Civiles del Estado de Kerala) y Consumerfed (Federación Cooperativa de Consumidores del Estado de Kerala), así como del sistema que suministra productos a los comedores de la policía.
La cooperativa también recibió otras formas de apoyo del estado, como en 2020-2021, cuando el gobierno del estado de Kerala compró té Sahya para los kits de alimentos distribuidos durante la pandemia. Gracias a estos creativos mecanismos de comercialización y a la ayuda estatal, la cooperativa obtuvo ganancias en su cuarto año (2020-2021) y comenzó a pagar 18 INR por kg de hojas verdes y a distribuir las ganancias como incentivos a lxs agricultorxs que suministraban las hojas. Esto sentó un precedente histórico: por primera vez, lxs agricultorxs recibieron una remuneración justa por sus contribuciones.
Vanshika Babbar (Young Socialist Artists), Trabajadores de la Cooperativa Udayapuram, 2025.
Cooperativa de trabajo por contrato de Uralungal
En 1925, antes de que se estableciera el movimiento comunista en el suroeste de la India, los seguidores del reformador social Vayaleri Kunhikannan Gurukkal, también conocido como Sri Vagbhatananda Guru (1885-1939), fundaron la Sociedad Cooperativa de Contratos Laborales de Uralungal (ULCCS por su sigla en inglés) para proporcionar protección social a los trabajadores de la construcción. Actualmente, la ULCCS es la cooperativa de trabajadorxs más grande de Asia y ocupó el segundo lugar en la lista de cooperativas industriales y de servicios públicos del World Cooperative Monitor [Observatorio Cooperativo Mundial] de 2021. La coordinadora residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en la India, Lise Grande, la califica como una cooperativa modelo cuyo éxito ofrece “grandes lecciones para el resto del mundo” (The Hindu, 2013). Desde sus orígenes entre un grupo de trabajadoras y trabajadores, la ULCCS, situada en una zona rural de Malabar, en el norte de Kerala, construye ahora carreteras y puentes, edificios y sistemas de software. El compromiso de la cooperativa con la armonía social y la inclusión, así como con la cooperación de lxs trabajadorxs, le ha permitido tener éxito en áreas de producción social que frecuentemente suponen un reto para las cooperativas.
La ULCCS se formó en una época en la que era difícil encontrar trabajo y en la que las formas de discriminación por motivos de casta y clase eran aún más severas que en la actualidad. En 1917, los seguidores de Sri Vagbhatananda Guru fundaron la escuela Atma Vidya Sangham, cuyos miembros crearon la Cooperativa de Crédito Unida en 1922 para ayudarse mutuamente si alguno de ellos se enfrentaba a problemas financieros debido a la discriminación en el mercado crediticio, controlado por las castas dominantes. También fundaron una escuela para sus hijxs, a quienes las castas dominantes de la región habían negado la educación. Siguiendo el consejo de Vagbhatananda, decidieron formar la Sociedad de Ayuda Mutua de Trabajadores Jornaleros en 1924 para eludir la prohibición laboral que la élite les había impuesto en un esfuerzo por frenar su lucha contra la discriminación de castas. Luego, el 13 de febrero de 1925, los trabajadores crearon la Uralungal Kooli Velakkaarude Paraspara Sahaaya Sahakarana Sangham [Sociedad Cooperativa y de Ayuda Mutua de los Trabajadores de Uralungal], ahora ULCCS). Poco a poco, más y más trabajadorxs se unieron a la ULCCS, que ahora tiene presencia en todo Kerala.
Durante sus primeros años, la ULCCS rara vez conseguía contratos y, cuando lo hacía, los montos de las licitaciones (o contratos) se fijaban en un nivel muy bajo. Para poder competir, la ULCCS presentaba ofertas más bajas que las de los contratistas privados, ofreciendo un 27,5% menos que éstas. Aunque esto les permitió conseguir algunos contratos, los márgenes de beneficio eran insignificantes. La inexperiencia en obras viales y otras formas de construcción a gran escala acarreó problemas a la ULCCS. La cooperativa se mantuvo gracias a la obtención de contratos menores de los gobiernos locales y a la concesión de préstamos a corto plazo por parte de los miembros más acomodados de la cooperativa. La ULCCS también recibió fondos de sistemas de micro financiamiento como el payattu [juegos para recaudar dinero] y el kurikkalyaanam [anuncios de matrimonio])7 y utilizó su creciente prestigio para satisfacer las necesidades básicas de sus miembros mediante la recaudación de donaciones de los comerciantes locales.
Con el paso del tiempo, lxs trabajadorxs de la ULCCS mejoraron sus habilidades y se hicieron más expertos en las prácticas empresariales básicas. El aumento de la eficiencia y la calidad de su trabajo atrajo a su vez contratos más lucrativos y su ética de trabajo introdujo una nueva cultura de excelencia en la industria de la construcción de Kerala. En la década de 1940, comenzaron a recibir financiamiento del Banco Central Cooperativo de Malabar, así como depósitos fijos del público en los programas de la ULCCS.
Durante el último siglo, la ULCCS ha pasado de ser una cooperativa con un capital inicial de 0,37 INR (USD 0,13 en 1925) a tener ingresos anuales de 25.000 millones de INR (USD 300 millones) en 2023. Está compuesta por 18.000 trabajadorxs, entre los que se incluyen más de 1.000 ingenierxs y 1.200 técnicxs. La cooperativa no solo promueve el bienestar de sus trabajadorxs y de la comunidad circundante, cumpliendo 13 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, también garantiza que la calidad del trabajo (incluida su finalización puntual) se compensa con costos razonables. Estos factores, junto con las modernas técnicas de construcción de la ULCCS, le permiten competir con empresas privadas y conseguir importantes contratos, como los de la Autoridad Nacional de Carreteras de la India, el Ministerio de Transporte por Carretera y Autopistas de la Unión y el Gobierno de Kerala. La ULCCS ha completado más de 7.500 proyectos importantes y actualmente trabaja en 500 proyectos por el valor de 6.500 millones de rupias indias. Al funcionar como una cooperativa, la ULCCS ha podido ofrecer a sus trabajadorxs mejores salarios que los que ganarían en el sector privado o incluso en el sector público.
Como parte de su esfuerzo por mantenerse al día con las aspiraciones de sus trabajadorxs, la ULCCS se ha introducido en diversos sectores de la economía del conocimiento, como el desarrollo de software, diversificándose desde su forma inicial como cooperativa de trabajadorxs de la construcción para asumir los retos a los que se enfrentan las ciudades y el trabajo en nuestros tiempos. Estas iniciativas incluyen:
- El UL CyberPark en Kozhikode, el primer parque cibernético del sector cooperativo de la India y parte de una de las zonas económico-costeras del gobierno central.
- UL Technology Solutions, una empresa de soluciones digitales de última generación ubicada en el UL CyberPark.
- Las aldeas artesanales Sargaalaya (en Iringal) y Kerala Arts & Crafts Village [Artes y oficios] (en Kovalam), que la ULCSS gestiona en nombre del Gobierno de Kerala. Estas aldeas ayudan a los artesanos a producir artesanías para los mercados nacionales e internacionales.
- UL Housing [Vivienda], que utiliza las habilidades de construcción de la cooperativa para construir proyectos de departamentos bajo la marca UL SpaceUs. El primer edificio de este tipo, llamado One Anthem, se encuentra en el UL CyberPark.
- El laboratorio de alta tecnología Matter Material Testing and Research Laboratory [Laboratorio Matter de Ensayo e Investigación de Materiales], o MatterLab, una extensión de la labor de construcción de la ULCCS creado en 2021 para desarrollar y probar nuevos materiales de construcción sostenibles.
- El Instituto Indio de Infraestructuras y Construcción, que la ULCCS gestiona en nombre del Gobierno de Kerala en colaboración con instituciones educativas nacionales e internacionales.
- UL Education, que desarrolla las habilidades de los estudiantes a través de una serie de instituciones y proyectos, tales como:
- El Proyecto Académico Madappally para el Aprendizaje y el Empoderamiento.
- El Proyecto Educativo Vagbhatananda
- El Programa de Excelencia Académica para Estudiantes
- El Club Espacial UL (para jóvenes aspirantes a astronautas).
- La ULCCS Centenary LP School [Escuela Centenaria LP], una escuela primaria subvencionada en Muttungal gestionada por la ULCCS que ofrece clases desde preescolar hasta 4° año.
- La Fundación Benéfica y de Bienestar ULCCS, la rama de responsabilidad social de la cooperativa, que gestiona tres proyectos clave bajo el nombre de UL Care:
- La Escuela Prasanthi para Niños con Necesidades Especiales
- El Instituto Nayanar Sadanam de Formación Profesional y Colocación para Adultos con Discapacidad Intelectual
- El Centro Geriátrico Madithattu
- UL Insight, una empresa de consultoría de gestión asociada a Insight Advisory and Consulting India
Como cooperativa de trabajadorxs, la ULCCS no permite que personas ajenas a la cooperativa se conviertan en miembros. Su junta directiva, elegida por lxs trabajadorxs y que los representa, está formada por 13 directores, cada uno de los cuales cuenta con entre 30 y 35 años de experiencia en diversos sectores de la industria de la construcción. Cada lugar de trabajo, incluida la gestión del proyecto, es supervisado por un miembro del directorio que evalúa el trabajo al final de cada jornada.
Navin S. (Young Socialist Artists), Sastres de Dinesh Apparels, 2025.
Cooperativas de crédito en Kerala
Las cooperativas de crédito, instituciones financieras pertenecientes a los miembros, que proporcionan crédito y servicios financieros asequibles a las poblaciones rurales y marginadas, fueron creadas en Kerala incluso antes que se estableciera el estado en 1956. Prestan servicio principalmente a pequeños agricultorxs y trabajadorxs, con frecuencia en lugares donde no hay bancos comerciales privados o estos son insuficientes. En Kerala, han desempeñado históricamente un papel fundamental en el apoyo a las personas beneficiarias de la reforma agraria y en la prevención de la reconcentración de la propiedad de la tierra. Por ejemplo, el Trivandrum Central Cooperative Bank se creó en 1915 para dar financiamiento al sector de cooperativas emergente de la zona. Más tarde, se crearon cooperativas de crédito similares en toda la región norte de Malabar y en Cochin. En 1956, el Trivandrum Central Cooperative Bank se convirtió en el Kerala State Cooperative Bank, afianzando las cooperativas de crédito del nuevo estado. En la actualidad, hay 4.146 cooperativas de crédito en Kerala, lo que representa más de un tercio del total de instituciones crediticias del estado (Gobierno de Kerala, 2025). Estas cooperativas de crédito han desempeñado un papel fundamental en la mejora económica de la población, especialmente en las zonas rurales de Kerala. Cuando el gobierno comunista inició la reforma agraria en 1957, lxs pequeñxs agricultorxs que recibieron tierras necesitaban financiamiento para comenzar a cultivarlas, pero el sector privado no disponía de crédito suficiente. Fueron las cooperativas de crédito las que intervinieron, proporcionando el capital necesario y evitando que los agricultorxs tuvieran que pedir préstamos a los prestamistas y a la clase feudal. Sin la presencia de las cooperativas de crédito, una parte sustancial de las tierras distribuidas en Kerala habría vuelto a manos de la clase feudal y los prestamistas bajo la forma de hipotecas.
Aunque han surgido bancos comerciales privados en las zonas rurales de Kerala, las cooperativas de crédito siguen desempeñando una función vital. Kerala es el quinto estado mejor conectado de la India en términos de cobertura de sucursales bancarias comerciales, pero existe una gran brecha entre las zonas rurales y urbanas en la distribución de estas sucursales. Los datos del Reserve Bank of India [Banco de la Reserva de la India] de 2024 muestran que solo el 5,3% de estas sucursales se encuentran en zonas rurales, mientras que el 22,5% están en zonas urbanas y el 72,2% en zonas semiurbanas (2014). No obstante, si se añaden a estas cifras las cooperativas de crédito, el 25% de las sucursales bancarias del estado se encuentran en zonas rurales.
La estructura de las cooperativas de crédito en Kerala
El sector de las cooperativas de crédito de Kerala está estructurado en dos sistemas paralelos: las cooperativas a corto plazo, que proporcionan préstamos de capital circulante estacionales para la agricultura, y las cooperativas a largo plazo, que ofrecen crédito de inversión para infraestructuras rurales y desarrollo agrícola. Cada sistema tiene su propia estructura institucional, que incluye bancos que operan a nivel de aldea, distrito y estado.
Las cooperativas a corto plazo han funcionado históricamente a través de una estructura de tres niveles que consiste en sociedades de crédito agrícola primario (PACS por su sigla en inglés) a nivel de aldea, bancos cooperativos de distrito a nivel de distrito y el Kerala State Cooperative Bank [Banco Cooperativo del Estado de Kerala] a nivel estatal. En 2019, esta estructura se simplificó a dos niveles mediante la fusión de los bancos de distrito y estatales en una única entidad que ahora se conoce como Kerala Bank. Esta estructura simplificada ha reforzado la integración y la eficiencia de la red de cooperativas a corto plazo. En términos generales, esta estructura puede visualizarse como una pirámide: las PACS forman la base y el Banco de Kerala constituye la cúspide. Las cooperativas a largo plazo forman una estructura separada, anclada por el Kerala State Cooperative Agricultural and Rural Development Bank [Banco Cooperativo Estatal de Kerala para el Desarrollo Agrícola y Rural] a nivel estatal y respaldada por los bancos cooperativos principales de desarrollo agrícola y rural a nivel de distrito y de bloque.
En la base de la estructura cooperativa a corto plazo se encuentran las PACS, conocidas popularmente como “sociedades”. Cada pueblo de Kerala tiene al menos una PACS, lo que las convierte en las instituciones financieras más accesibles y conocidas de las zonas rurales de Kerala. Estas PACS también constituyen la columna vertebral del movimiento cooperativo más amplio del estado. Con 30,3 millones de integrantes en 2022, las PACS de Kerala cuentan con el mayor número de afiliados de la India, más del doble que Bengala Occidental, el estado con el segundo mayor número de afiliados (National Federation of State Cooperative Banks Ltd, 2023). La mayoría de sus miembros proviene de hogares agrícolas pequeños y marginales u otras comunidades económica y socialmente desfavorecidas. Esta amplia base ha permitido a las PACS de Kerala movilizar 1.217 millones de rupias indias en depósitos, más de dos tercios del total de depósitos que poseen las PACS en toda la India (National Federation of State Cooperative Banks Ltd, 2023).
El papel dinámico que han desempeñado las PACS de Kerala en la mejora de la disponibilidad y accesibilidad del crédito para la población rural pobre y otros sectores marginados de la población desatendidos por los bancos comerciales queda ilustrado en varios estudios empíricos realizados en Kerala (KK George et. al. y KUB Rao et. al., 2013; Asok et. al., 2020). Estos estudios muestran que los grupos social y económicamente desfavorecidos perciben las sociedades cooperativas como instituciones vecinales cercanas y, por lo tanto, como las instituciones bancarias más accesibles. La mitad de los hogares de bajos ingresos de las zonas rurales de Kerala dependen del sector cooperativo para obtener préstamos, mientras que el 25% los solicita a bancos comerciales. Los estudios también señalan una mayor dependencia de lxs prestatarixs dalit y adivasi y de los hogares extremadamente pobres de las cooperativas de crédito en comparación con otras categorías socioeconómicas y apuntan a las barreras que se interponen entre las personas pobres y los bancos comerciales. Además, las características específicas de las cooperativas financieras, la familiaridad entre las y los clientes, los empleadxs e integrantes de los directorios, así como el derecho de cualquier persona de la localidad a obtener la condición de miembro, hacen que estas instituciones sean fácilmente accesibles para las poblaciones marginadas. Los formularios complejos, los procedimientos complicados e incluso la vestimenta y actitud sofisticada del personal, generan en las personas de bajos recursos la sensación de que los bancos son unos otros lejanos.
El potencial de las cooperativas de crédito de Kerala para liberar a los grupos social y económicamente vulnerables de las garras y la explotación de los prestamistas es evidente en la historia del Mannarkkad Rural Service Cooperative Bank Ltd [Banco de Servicios Rurales Cooperativo de Mannarkkad Ltd], situado en el distrito de Palakkad.
Mannarkkad Rural Service Cooperative Bank Ltd
El Mannarkkad Rural Service Cooperative Bank Ltd (MRSCB por su sigla en inglés) comenzó a operar en 1989 con solo 305 integrantes y un capital social de 30.000 rupias indias. En las últimas tres décadas, el banco ha logrado enormes avances en términos de número de integrantes, depósitos y capital social. En la actualidad, el banco cuenta con más de 16.000 afiliadxs, un capital accionario de 40 millones de rupias indias y una facturación anual de 7.500 millones de rupias indias. Ha movilizado un total de 2.700 millones de rupias indias en forma de depósitos, ha distribuido un total de 2.500 millones de rupias indias en forma de préstamos y ha obtenido beneficios de forma constante desde 1994. Paga un dividendo del 25% a sus integrantes, que es la cantidad máxima permitida por la Ley de Sociedades Cooperativas de Kerala. En 2018, el banco puso en marcha un plan de micro financiamiento denominado Muttathe Mulla [Jazmín en tu jardín] para lxs aldeanxs pobres que viven cerca del banco, con el fin de salvarlos de los prestamistas ilegales y las empresas privadas de micro financiamiento que cobran tipos de interés exorbitantes. En virtud de este plan, las personas pueden obtener préstamos bancarios a un tipo de interés reducido, lo que les permite saldar los préstamos antiguos contraídos con los prestamistas. El programa se ha puesto en marcha con el apoyo de los grupos vecinales Kudumbashree, a los que se ha encomendado la responsabilidad de identificar a las personas necesitadas, distribuir los préstamos y cobrar los pagos semanales a los prestatarios en sus domicilios. Ante el éxito de este programa, el Gobierno de Kerala lo adoptó a nivel estatal y decidió aplicarlo en todo el estado a través de las PACS.
Además de prestar servicios bancarios tradicionales, las PACS también están llevando a cabo diversas intervenciones para impulsar el desarrollo de las economías locales rurales, convirtiéndose así en la columna vertebral del sector financiero rural en Kerala. Las instituciones realizan una serie de actividades, como la distribución de créditos e insumos a tasas subvencionadas. El apoyo a la agricultura, la ganadería y las pequeñas industrias. La organización de instalaciones para la transformación, la comercialización y la promoción de los productos locales.
Palliyakkal Service Cooperative Bank Ltd
El Palliyakkal Service Cooperative Bank Ltd [Banco de Servicio Cooperativo de Palliyakkal Ltd] (PSCB por su sigla en inglés) fue fundado en 1943 en el grama panchayat [panchayat de aldea] de Ezhikkara, en el distrito de Ernakulam. Ezhikkara, una aldea predominantemente agrícola, es conocida por el cultivo de arroz pokkali (una variedad de arroz tolerante a la sal) y la piscicultura, que constituyen las principales fuentes de ingresos de la comunidad local. Durante sus primeras décadas de existencia, el PSCB se dedicó a actividades bancarias tradicionales, como la concesión de préstamos y la recepción de depósitos. Sin embargo, sus resultados financieros fueron muy pobres, con una tasa de recuperación muy baja. En 2000, el directorio de la PSCB llevó a cabo un análisis en profundidad del banco y descubrió que la baja rentabilidad y la reducción de las oportunidades de empleo en el sector agrícola de la región eran los principales factores que contribuían al bajo nivel de reembolso de lxs prestatarixs. El banco reconoció la necesidad de mejorar los ingresos de la comunidad local para mejorar su viabilidad financiera.
Teniendo esto en cuenta, el PSCB decidió abordar la crisis agraria a la que se enfrentaban lxs agricultorxs de su zona. Mantuvo consultas con sus integrantes y la comunidad local y elaboró un plan estratégico para lograr la autosuficiencia local en la producción de alimentos, garantizar la seguridad alimentaria local e impulsar el desarrollo económico local. Se formaron grupos de ayuda mutua bajo los auspicios del PSCB en siete sectores: cultivo de arroz pokkali, horticultura, floricultura, producción lechera, avicultura, piscicultura y cultivo de plantas medicinales. Para aumentar la producción agrícola, la PSCB proporcionó regularmente a estos grupos de agricultorxs comunitarios: capacitación, crédito accesible (por ejemplo, a bajo interés o de fácil acceso) y encadenamientos hacia adelante y hacia atrás (conexiones con los proveedores de insumos y con los mercados para la venta de sus productos). El banco también proporcionó a lxs agricultorxs asesoramiento agrícola continuo a través de su responsable agrícola, financiamiento e introdujo prácticas agrícolas innovadoras. Además, ofreció instalaciones para la adquisición y comercialización de productos y organizó su propio centro de distribución de insumos agrícolas, como semillas orgánicas, fertilizantes orgánicos y equipos agrícolas.
El PSCB organizó a lxs trabajadorxs agrícolas en el Ejército Verde, un servicio a través del cual proporcionaba a lxs agricultorxs mano de obra suficiente, y creó un molino de arroz pokkali para mejorar el procesamiento de los productos pokkali. También organizó mercados en los que se vendían frutas, verduras, leche y huevos adquiridos a los agricultores a algunos de los precios más altos de Kerala. Los propietarios de tierras de la zona apoyaron estas iniciativas permitiendo al banco utilizar sus tierras para la agricultura. En la actualidad, más de mil familias de la localidad participan en las actividades iniciadas por el banco, cuyos esfuerzos concertados y logros en la reactivación de la economía local son ampliamente reconocidos.
En los últimos años, el banco ha ganado varios premios al rendimiento en el sector cooperativo. En el presupuesto estatal de 2020, el entonces ministro de Finanzas de Kerala, Dr. T. M. Thomas Isaac, anunció la Plataforma Alimentaria Virtual de Kerala, que permite comprar productos agrícolas directamente a los agricultorxs y entregarlos a los consumidorxs, lo que garantiza no solo productos más accesibles y saludables, sino también mejores rendimientos para los agricultorxs al evitar los intermediarios. En reconocimiento a las intervenciones del PSCB en la zona, el banco fue seleccionado para implementar el programa.
Desarrollo cooperativo
La extensa red de cooperativas de crédito de Kerala ha recibido el reconocimiento internacional por sus logros en la promoción del desarrollo de las economías rurales. Libres de las rigideces y los engorrosos procedimientos que caracterizan a los bancos comerciales, estos “bancos populares” desempeñan un papel fundamental en el éxito de varios programas estatales. Entre estas iniciativas se encuentran el proyecto Care Home [Cuidado del Hogar], que construyó viviendas seguras y mejores para las familias afectadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra de 2018, y los planes de pensiones sociales. Además, estas instituciones de crédito de base desempeñaron un papel fundamental en la recuperación del estado tras las grandes inundaciones de 2018 y la pandemia de COVID-19, al prestar apoyo financiero a la población de Kerala. Entre el proceso de desarrollo a largo plazo y la dinámica de ayuda a corto plazo, estas instituciones han demostrado ser vitales para el progreso de Kerala.
Kadambari (Young Socialist Artists), Programa de lectura en voz alta de Dinesh Beedi, 2025.
Asociación Central Cooperativa de Trabajadores de Dinesh Beedi de Kerala
El 15 de febrero de 1969, la Asociación Central Cooperativa de Trabajadores de Dinesh Beedi (Dinesh Beedi) fue inscrita en el Registro Estatal de Sociedades Cooperativas. Inicialmente, la cooperativa estableció una asociación central y 20 unidades de producción primaria, donde lxs trabajadorxs enrollaban beedi (un tipo de cigarrillo fino enrollado a mano). La cooperativa se formó tras un prolongado periodo de agitación por parte de lxs trabajadorxs, cuyas reivindicaciones para mejorar sus condiciones laborales también fueron asumidas por los comunistas. En 1966, los esfuerzos del líder comunista Ayillyath Kuttiari, conocido como AK Gopalan condujeron a la aprobación de la Ley de Trabajadores del Beedi y del Cigarro (Condiciones de Empleo) en el Parlamento indio, que establecía una garantía mínima para el bienestar de lxs trabajadorxs del beedi, incluyendo salarios dignos y seguridad social, y dejaba la responsabilidad de aplicar la ley a la discreción de los gobiernos estatales. Fueron la agitación de lxs trabajadorxs y la aprobación de esta ley las que impulsaron la formación de Dinesh Beedi tres años más tarde.
Cuando lxs comunistas ganaron por mayoría aplastante las elecciones estatales de 1967 en Kerala, EMS Namboodiripad, el nuevo ministro principal, promulgó la Ley de Trabajadores del Beedi y el Cigarro. Los propietarios privados de las fábricas de beedi protestaron, y algunos de ellos, como Ganesh Beedi, llegaron incluso a cerrar abruptamente sus fábricas. Se negaron a negociar con lxs trabajadorxs porque querían que el Gobierno retirara la aplicación de la legislación. Cuando lxs trabajadorxs de los distritos de Kannur y Kasaragod, en el norte de Kerala, comenzaron a sufrir las repercusiones sociales de estos cierres, los sindicatos y los comunistas se unieron en un frente común para exigir apoyo para ellos. “Lxs trabajadorxs solo sabían fabricar beedi, y no era fácil encontrar trabajos alternativos para un número tan grande de ellxs”, escribió GK Panikkar, que más tarde se convirtió en presidente de Dinesh Beedi entre 1969 y 1996. “La economía del distrito se vio sacudida”, afirmó (2019). Fue en ese momento cuando lxs trabajadorxs sindicalizadxs decidieron organizar una cooperativa para la producción de beedi.
La formación de esta cooperativa no solo se convirtió en una solución a la crisis creada por el cierre de fábricas y un antídoto contra la fuga de capitales, sino también en una expresión de la dignidad del trabajo y el espíritu de acción colectiva. “El surgimiento de Dinesh Beedi no fue tan sencillo como muchos piensan”, afirmó KP Sahadevan, quien lideró el frente unido y ayudó a establecer la cooperativa. “Fue el resultado de la lucha continua librada por la clase trabajadora y de la militancia general de la época” (2019).
La idea de formar Dinesh Beedi se inspiró en la Indian Coffee Workers’ Cooperative Society [Sociedad Cooperativa de Trabajadores del Café de la India], creada en 1958 por iniciativa de AK Gopalan. Esa experiencia anterior dio confianza en que esos planes gestionados por lxs trabajadorxs podían funcionar, lo que, junto con el apoyo del gobierno comunista de Kerala, ayudó a convertir la idea de lxs trabajadorxs de beedi en una realidad casi una década después.
El capital para Dinesh Beedi provino de lxs propixs trabajadorxs. En 1969 fijaron el valor de las acciones en 20 INR, pero muchos de ellos carecían de recursos para comprarlas, ya que el salario diario en aquella época era inferior a 3 INR. Para resolver este problema, el gobierno estatal concedió un préstamo de 19 INR a cada posible trabajador-propietarix. Lxs trabajadorxs devolvieron el préstamo mediante cuotas que se deducían de sus salarios. Aunque el proyecto no pudo acoger inicialmente a los 12.000 trabajadorxs que perdieron sus puestos de trabajo, a lxs 3.000 que se incorporaron primero se sumaron otrxs 1.000 en el plazo de un mes. En otras palabras, un tercio de lxs trabajadorxs del beedi desempleados entraron en la cooperativa. Lxs trabajadorxs de beedi del norte de Malabar, con conciencia de clase, dejaron claro que no se permitirían divisiones entre los que ingresaban en la cooperativa como trabajadorxs-propietarixs y los que no, y formaron a todxs lxs trabajadorxs, estuvieran empleados en la cooperativa o no, sobre el funcionamiento de la misma.
Desde el principio, Dinesh Beedi se enfrentó a una serie de retos. Tuvo que luchar para ganarse la confianza de los clientes, fieles desde hacía mucho tiempo a las marcas privadas más antiguas. En los primeros tiempos, la cooperativa se vio atascada con paquetes de beedi sin vender, y parecía que la nueva empresa no iba a tener éxito, a pesar de los esfuerzos de lxs trabajadorxs por producir beedi de alta calidad. En ese momento, tras un debate colectivo, lxs trabajadorxs decidieron lanzar una campaña masiva para promocionar Dinesh Beedi en todas las tiendas, pidiéndoles que compraran su marca. Esta campaña masiva convirtió gradualmente a Dinesh Beedi en la marca preferida de la clase trabajadora y el campesinado de Kerala. En pocos años, Dinesh Beedi se convirtió en una de las marcas de beedi más populares de la India y en el mayor productor de beedi del sur de la India. La cooperativa, que había comenzado con 3.000 trabajadorxs en 1969, empleaba a 42.000 en la década de 1980, convirtiéndose en una de las cooperativas de trabajadorxs más grandes de Asia. Como resultado, pudieron pagarse salarios y seguridad social más altos que los que se ofrecían en el sector privado.
Sin embargo, el objetivo de una cooperativa no es solo sobrevivir en el sistema capitalista, sino utilizar su estructura democrática para ampliar los horizontes sociales de sus trabajadorxs. Lxs trabajadorxs-propietarixs de Dinesh Beedi crearon una cultura laboral digna y eliminaron el sistema de contratos privados, que no respetaba los derechos laborales establecidos, una de las principales quejas durante las movilizaciones de las décadas de 1950 y 1960. También fue una de las primeras empresas en ofrecer a sus trabajadorxs vacaciones pagadas, bonificaciones y prestaciones por fallecimiento. En el lugar de trabajo, Dinesh Beedi fomentó tanto el sindicalismo como el debate político, por ejemplo, mediante un programa de “lectura en voz alta” en el que un trabajador designadx leía a los demás trabajadorxs importantes obras literarias o textos sobre temas de actualidad. También organizó clubes artísticos y deportivos en las aldeas para ofrecer a sus trabajadorxs, familias y la comunidad en general las actividades de ocio necesarias. Estas reformas tuvieron un profundo impacto en la industria del beedi, y algunas de ellas fueron incluso adoptadas por empresas privadas. Dinesh Beedi se convirtió en un símbolo de resistencia y de unidad y dignidad de la clase trabajadora.
En la década de 1990, una crisis en la industria del beedi amenazó la existencia de Dinesh Beedi. La crisis se debió a varios factores, entre ellos la aparición de nuevas empresas privadas de beedi que pagaban salarios inferiores al mínimo establecido por el Gobierno y ofrecían márgenes más altos a los minoristas; el cambio de los consumidores más jóvenes del beedi al cigarrillo; y las campañas antitabaco del Gobierno. Dinesh Beedi apoyó las campañas gubernamentales, que cobraron impulso a medida que aumentaba la conciencia pública sobre los riesgos del tabaco para la salud. Debido a esta nueva conciencia, la cooperativa dejó de contratar nuevos trabajadorxs después de 1993 y la demanda de los consumidores disminuyó año tras año. Se redujeron las horas de trabajo de quienes trabajaban en Dinesh Beedi y muchxs abandonaron la cooperativa para buscar empleo en otros lugares.
En este contexto, las trabajadoras y trabajadores propietarixs de Dinesh Beedi comenzaron a debatir la diversificación de la producción con el fin de salvar la cooperativa. Para apoyar esta iniciativa, la ministra de Industria de Kerala, Susheela Gopalan, líder del movimiento comunista, celebró un seminario estatal sobre diversificación el 30 de agosto de 1996, en el que muchos científicos aportaron sus ideas a los trabajadorxs-propietarixs de la cooperativa. Poco después, Dinesh Beedi lanzó una serie de productos piloto, como la leche de coco (1997) y el curry en polvo (1998). A finales de la década de 1990, Dinesh Beedi se expandió con cinco nuevas empresas:
- Dinesh Foods fabrica y comercializa especias en polvo, leche de coco, aceite de coco virgen, helado de leche de coco, zumos de frutas, mermeladas, siropes y encurtidos, y emplea principalmente a antiguxs trabajadorxs del beedi. La cooperativa cuenta con cuatro unidades de fabricación en el distrito de Kannur, lo que garantiza el empleo durante todo el año a sus trabajadoras y trabajadores.
- Café Dinesh gestiona restaurantes cooperativos y servicios de catering en Kannur, Payyannur, Pinarayi y Thalassery. Los productos de Dinesh Foods están disponibles en estos establecimientos.
- Dinesh Information Technology Systems (DITS por su sigla en inglés), fundada en 1999, proporciona apoyo informático al sector cooperativo de Kerala, incluido el sector bancario cooperativo. En 2001, DITS creó el Dinesh Software Park en Kannur.
- El Dinesh Auditorium de Kannur alquila una gran sala con capacidad para 1.000 personas y está disponible para conferencias y bodas.
- Dinesh Apparel, creada en 2007 en Kannur y Kasaragod, produce ropa para los mercados locales y de exportación. Da empleo a más de 400 personas.
Al diversificarse en Kerala Dinesh, como se la conoció popularmente a principios de la década de 2000, la cooperativa pudo prosperar y reducir su dependencia de un producto nocivo. La toma de decisiones democrática y la creencia en dar prioridad a los intereses de lxs trabajadorxs han llevado a la creación de un ecosistema cooperativo que sigue cautivando la imaginación de lxs trabajadorxs de todo el mundo.
Vanshika Babbar (Young Socialist Artists), Alimentos Dinesh, 2025.
Una pequeña aldea construye su propia cooperativa de trabajo
Kodom Belur, una aldea panchayat situada en una zona remota del distrito norteño de Kasaragod, en Kerala, se había caracterizado durante mucho tiempo por profundas disparidades socioeconómicas arraigadas en el latifundismo feudal. Las condiciones materiales de su población se vieron determinadas tanto por las reformas agrarias de las décadas posteriores a la formación de Kerala en 1956 como por las remesas de lxs migrantes al Golfo Pérsico, que dieron lugar a una nueva clase acomodada. Sin embargo, gran parte de la población no se benefició ni de las reformas agrarias ni de las remesas y siguió desempleada, socialmente desfavorecida y frustrada por la corrupción rampante en los proyectos financiados con fondos públicos. A quienes trabajaban en la construcción se les negaba frecuentemente el salario que les correspondía, mientras que los contratistas se apropiaban de los fondos públicos sin completar los proyectos.
La construcción es un sector impulsado por la demanda. La necesidad de infraestructuras depende del nivel de desarrollo económico y la calidad de las infraestructuras físicas está distribuida de forma desigual entre las regiones. Las obras de construcción no siempre se llevan a cabo donde hay mano de obra disponible, ni la necesidad de mano de obra es constante. Los trabajadores van de una obra a otra en función de la disponibilidad de contratos, y la cantidad de mano de obra y capital necesarios depende del tamaño y el valor de cada proyecto. En cada etapa de la construcción se necesitan diferentes conjuntos de habilidades y se incorporan nuevos trabajadores, lo que da a los inversores de capital la ventaja durante todo el proceso de construcción. En los proyectos a gran escala, las múltiples capas de subcontratación aumentan aún más la vulnerabilidad de los trabajadores. En conjunto, las características estructurales de la actividad de la construcción crean amplias condiciones para la explotación laboral.
En 1996, el gobierno del Frente Democrático de Izquierda de Kerala puso en marcha la Campaña Popular para la Planificación Descentralizada, que creó un impresionante proceso para descentralizar la planificación al involucrar a amplios sectores de la población de Kerala en debates sobre los problemas y el potencial no aprovechado del estado. Estos esfuerzos impulsaron a la población de Kodom Belur a organizarse contra las empresas constructoras explotadoras y boicotear las obras públicas contratadas de forma privada en la zona. Crearon un grupo de acción que comenzó a ejecutar contratos públicos de forma independiente. No obstante, el retraso técnico, el capital limitado, la presión de los constructores privados y la obstrucción de funcionarios corruptos, especialmente en el Departamento de Obras Públicas, socavaron sus esfuerzos por afirmar el control popular sobre estos proyectos.
En 1997, un líder local electo y presidente del comité permanente del panchayat de Kodom Belur, AC Mathew, impulsó a los integrantes del grupo de acción a organizarse en la Sociedad Cooperativa de Contratos Laborales de Hosdurg. El objetivo de la sociedad era poner en común la mano de obra calificada de la cooperativa y reunir capital a través de sus propios ahorros para poder licitar obras públicas. En 2004, la sociedad pasó a denominarse Udayapuram Labour Contract Cooperative Society [Sociedad Cooperativa de Contratos Laborales de Udayapuram]. La sociedad ha pasado de tener 221 integrantes iniciales a 2.981 en la actualidad, incluidos 235 personas permanentes de clase A (aquellos con pleno derecho a voto y participación a largo plazo en la cooperativa), de los cuales aproximadamente una cuarta parte pertenece a la categoría de tribus registradas. La Sociedad Udayapuram obtiene contratos de construcción del Departamento de Obras Públicas de Kerala, de organismos autónomos locales y de otros departamentos gubernamentales. Es propiedad de sus integrantes, que se encargan de su mantenimiento, y recibe financiamiento de la Corporación Nacional de Desarrollo Cooperativo, los bancos cooperativos del distrito (ahora Kerala Bank) y la Corporación Financiera de Kerala.
El modelo de la cooperativa se basa en la ayuda mutua y su objetivo final es mejorar la calidad de vida de sus integrantes. Antes de la creación de la Sociedad Udayapuram, las obras de construcción eran realizadas en su mayor parte por constructores privados. Gracias a la Sociedad Udayapuram, lxs trabajadorxs pudieron superar la explotación salarial y la dependencia de los contratistas privados.
El aumento del volumen de trabajo ha conducido gradualmente a mejores condiciones socioeconómicas para sus miembros. A partir de 2011, la sociedad comenzó a emprender proyectos de construcción a gran escala. También diversificó sus actividades para incluir la agricultura y otras industrias con el fin de estabilizar el crecimiento y aprovechar mejor los recursos humanos disponibles. Al crear oportunidades de empleo productivo, la sociedad se convirtió en un motor de crecimiento de la economía regional.
Junaina Muhammad (Young Socialist Artists), Kudumbashree, 2025.
Kudumbashree
Una de las cosas más llamativas de Kudumbashree es su enorme tamaño: 4,8 millones de mujeres, aproximadamente un tercio de las mujeres adultas de Kerala, son integrantes de esta red (Web Kudumbashree, s/f; Ministerio de Salud y Bienestar Familiar, 2020). Aunque Kudumbashree (que significa “prosperidad de la familia” en malayalam) comenzó en mayo de 1998 como un programa estatal para erradicar la pobreza entre las mujeres, y desde entonces se ha convertido en una fuerza transformadora en la vida social y política de Kerala. “En parte un movimiento y en parte un programa gubernamental”, como lo describe V. K. Ramachandran, hoy Kudumbashree se dedica a una amplia gama de actividades, desde microfinanzas y agricultura colectiva hasta la fabricación de ropa y la gestión de restaurantes (Ramachandran, 2020). Se ha convertido en una presencia omnipresente en la sociedad de Kerala.
Aunque Kudumbashree no está organizada según las leyes que rigen las cooperativas en Kerala, está imbuida de un espíritu cooperativo: las unidades básicas de la red comunitaria de Kudumbashree están controladas y gestionadas por sus integrantes de forma democrática, basándose en la regla de “una integrante, un voto”.8 La red comunitaria tiene una estructura de tres niveles:
- El nivel más bajo es el Grupo Vecinal o NHG (Ayalkkoottam en malayalam), compuesto por entre 10 a 20 integrantes. Todas las mujeres adultas del vecindario pueden formar parte y se hace hincapié en incluir a mujeres de sectores de la población económica y socialmente desfavorecidos.
- El segundo nivel es la Sociedad de Desarrollo de la Zona (ADS por su sigla en inglés), que se forma mediante la federación de todos los NHG de un distrito de la institución de autogobierno local pertinente (LSGI por su sigla en inglés, también conocida como organismo o gobierno locales), como un panchayat o un municipio.
- El tercer nivel es la Sociedad de Desarrollo Comunitario (CDS por su sigla en inglés), que se forma mediante la federación de todas las sociedades de desarrollo de área del organismo local.
La red comunitaria Kudumbashree cuenta con el apoyo de una estructura de gobierno denominada Misión Kudumbashree (oficialmente, Misión Estatal para la Erradicación de la Pobreza). La misión está dirigida por un órgano rector presidido por el ministro estatal de gobiernos autónomos locales, un comité ejecutivo presidido por el secretario jefe adjunto del departamento de gobierno autónomo local y un funcionario gubernamental que ejerce de director ejecutivo. Hay 14 misiones Kudumbashree de distrito (una por cada distrito de Kerala) dependientes de la misión estatal.
Orígenes
Los experimentos locales previos en materia de desarrollo comunitario sirvieron de precursores de Kudumbashree (Web Kudumbashree, s/f; Kutty, 2022). Uno de esos experimentos fue el Programa de Nutrición Basado en la Comunidad, iniciado por el Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por su sigla en inglés) en la ciudad de Alappuzha en 1991 para mejorar la salud y el estado nutricional de las mujeres, niñas y niños. El programa estableció sociedades de desarrollo comunitario de mujeres en tres niveles: NHG, ADS y CDS. A partir de 1994 se llevó a cabo un proyecto similar en el distrito de Malappuram con una estructura de cinco niveles (NHG, ADS, CDS, CDS a nivel de bloque y CDS a nivel de distrito), aunque finalmente se redujo a tres, como el de Alappuzha. Las sociedades de ahorro y crédito, que movilizaron los pequeños ahorros de las mujeres pobres que formaban parte de las sociedades de desarrollo comunitario y les concedieron préstamos, se convirtieron en parte integrante de la organización comunitaria.
A principios de la década de 1990, el Kerala Sasthra Sahitya Parishad (Foro de Literatura Científica de Kerala, o KSSP por su sigla en malayalam, el mayor movimiento científico popular de Kerala) lideró nuevos experimentos en un modelo participativo de planificación para el desarrollo local. La formación de los NHG, que participaban en la cartografía y la planificación de recursos a nivel local, formaba parte de estos experimentos. El más destacado de ellos fue implementado por el KSSP en el panchayat de la aldea de Kalliasseri, en el distrito de Kannur, en 1993, donde se formaron casi 200 NHG.
En 1996, el gobierno del Frente Democrático de Izquierda llegó al poder en Kerala y ese mismo año puso en marcha la Campaña Popular para la Planificación Descentralizada (también conocida como Campaña del Plan Popular). La campaña condujo a una mayor transferencia de fondos y competencias a los gobiernos locales, y se crearon NHG para reforzar el proceso de planificación descentralizada.9 Como parte de la campaña, el gobierno estatal también obligó a los gobiernos locales a destinar el 10% de sus fondos anuales exclusivamente a diversos proyectos para el avance social de las mujeres.
Todos estos procesos y experimentos sirvieron de base para la creación de Kudumbashree.
En 1997, un grupo de trabajo especial del gobierno recomendó la creación de la Misión Estatal para la Erradicación de la Pobreza (la Misión Kudumbashree). La misión se anunció en el presupuesto estatal de Kerala para 1997-1998 y se inauguró el 17 de mayo de 1998. Su objetivo era erradicar la pobreza absoluta mediante una acción comunitaria concertada bajo el liderazgo de los gobiernos locales (Web Kudumbashree, s/f).
Actualmente, los principales programas de Kudumbashree incluyen microfinanzas, actividades económicas generadoras de ingresos, como la agricultura y las microempresas, y la implementación de diversas iniciativas de bienestar y desarrollo de los gobiernos locales.
Todas las integrantes de Kudumbashree forman parte de su programa de ahorro y crédito. Quienes forman parte de los grupos vecinales de Kudumbashree se reúnen una vez a la semana y realizan pequeños aportes a un fondo de ahorro, que luego se utiliza para conceder pequeños préstamos a quienes los necesitan. La mayoría de los grupos vecinales también están vinculados a bancos de la Cooperativa de Crédito y Ahorro, que les conceden préstamos. Estos utilizan los préstamos para actividades de subsistencia, como la agricultura colectiva y la creación de microempresas (Kannan y Raveendran, 2017: 5, 57).
Agricultura colectiva
Una de las iniciativas más destacadas de Kudumbashree es la agricultura colectiva (Kuruvilla, 2019). Grupos de entre cuatro y diez integrantes de los NHG interesadas en la agricultura se organizan en “Grupos de responsabilidad conjunta”, también conocidos como grupos sangha krishi [agricultura colectiva], que identifican las tierras (a menudo tierras en barbecho) aptas para el cultivo en su aldea y sus alrededores. Con la ayuda del panchayat y la Misión Distrital de Kudumbashree, arriendan las tierras a sus propietarixs y las cultivan. Las integrantes del grupo también ponen en común sus propias tierras y las cultivan. Los grupos sangha krishi activos están vinculados a bancos, que les conceden crédito subsidiando los intereses. La Misión Kudumbashree también apoya a las cooperativas proporcionándoles maquinaria agrícola, semillas, fertilizantes y pesticidas a precios subvencionados. El departamento estatal de agricultura ofrece formación periódica y apoyo técnico. También se utilizan fondos de diversas iniciativas del gobierno central para apoyar los esfuerzos de agricultura colectiva. Diez mil agricultoras calificadas de los grupos sangha krishi han sido designadas “maestras agricultoras” y actúan como personas de referencia que imparten formación al resto de las participantes de los grupos.
Al 30 de junio de 2025, el número de mujeres agricultoras que forman parte de los grupos sangha krishi de Kudumbashree en Kerala ha alcanzado las 439.255. Hay 96.177 de estos grupos, lo que ha permitido cultivar 21.457 hectáreas de tierra (Web Kudumbashree, s/f). Los principales cultivos son el arroz, las hortalizas, los tubérculos y las bananas. Los productos se destinan en primer lugar al consumo de las familias de las agricultoras y el excedente se vende en los mercados de las aldeas. Los esfuerzos colectivos de Kudumbashree en materia de agricultura han reforzado la seguridad alimentaria de sus familias y han mejorado sus ingresos y su nivel de vida.
Gobiernos locales
La red comunitaria Kudumbashree desempeña un papel crucial en las iniciativas de desarrollo de los gobiernos locales en el marco de la planificación descentralizada en Kerala. Mientras los gobiernos locales son responsables de planificar y ejecutar programas de desarrollo económico, justicia social y alivio de la pobreza, la misión principal de Kudumbashree es la erradicación de la pobreza (Sankar, 2022). Desde el principio, este enfoque compartido ha significado que los NHG, ADS y CDS de Kudumbashree trabajan en colaboración con los gobiernos locales.
Kudumbashree actúa como organismo de ejecución de varios planes de erradicación de la pobreza e iniciativas de desarrollo del gobierno estatal. Por ejemplo, el programa “Kerala sin indigencia”, destinado a erradicar la pobreza extrema en el estado, es ejecutado por Kudumbashree y las personas beneficiarias del programa son identificadas por las integrantes de Kudumbashree. El programa tiene por objeto proporcionar alimentos, tratamiento médico, ropa, pensiones de bienestar social, escolarización, tierras y vivienda a las personas identificadas como indigentes (Sankar, 2022).
Como parte del proceso de planificación, los gobiernos locales de Kerala establecen grupos de trabajo para sectores clave del desarrollo, como salud, educación, reducción de la pobreza, desarrollo de las mujeres y las niñeces y seguridad social, y es obligatorio que al menos una integrante del CDS de Kudumbashree forme parte de cada uno de esos grupos de trabajo (Sankar, 2022). Estos grupos de trabajo se encargan de estudiar los recursos existentes, analizar las condiciones locales, explorar el potencial de desarrollo e identificar las necesidades de la población. Además, las necesidades de desarrollo de la población se evalúan en asambleas a nivel de distrito (conocidas como grama sabhas en las aldeas y ward sabhas en los pueblos y ciudades). Las integrantes de Kudumbashree son el sector más activo de estas asambleas y cumplen un rol decisivo para mantenerlas dinámicas.
En febrero de 2020, el gobierno de izquierda de Kerala anunció la apertura de 1.000 restaurantes, gestionados por Kudumbashree, en los que se ofrecería comida a precios subvencionados (Moideen, 2021). Durante los confinamientos por la COVID-19 de ese año, Kudumbashree comenzó a crear estos restaurantes, bautizándolos como “restaurantes del pueblo”. Durante esos meses, Kudumbashree, junto con los gobiernos locales y los sindicatos de trabajadorxs, también participó en la gestión de comedores comunitarios en todo el estado. Desde el 1° de marzo de 2025, existen 1.198 restaurantes populares en funcionamiento en el estado, gestionados por 5.104 participantes de Kudumbashree (Web Kudumbashree, s/f; Tricontinental, 2020).
Microempresas
Las microempresas creadas por las unidades de Kudumbashree se dedican a una amplia gama de sectores, entre los que se incluyen la producción de alimentos envasados, ropa, compresas higiénicas, paraguas, bolsos, cerámica, alfombrillas, jabones y artículos de tocador. Existen iniciativas de Kudumbashree que comercializan y promocionan los productos agrícolas de las y los agricultores tribales de varios distritos del estado para garantizarle que obtengan mayores ingresos. La red Home Shop, que lleva los productos de las microempresas de Kudumbashree directamente a los hogares, se ha establecido en los 14 distritos del estado. También hay unidades que se dedican a la crianza de ganado y aves de corral y a la gestión de piscifactorías.
Las unidades de Kudumbashree gestionan restaurantes y comedores en todo el estado. Administran los estacionamientos de las estaciones de tren. Procesan aceite de coco, anacardos y tamarindo. Elaboran aperitivos, encurtidos y pappadam (un aperitivo fino y crujiente a base de lentejas). Gestionan gimnasios, albergues para mujeres, guarderías, autoescuelas, unidades de fibra de coco, unidades de encuadernación, centros de impresión, laboratorios médicos, unidades de confección y supermercados. También hay unidades que fabrican bombillas LED y productos electrónicos.
Hay equipos de construcción de Kudumbashree formados exclusivamente por mujeres, que incluyen supervisoras, albañiles, plomeras y electricistas, que han sido formadas por la Misión Kudumbashree con el apoyo de otras agencias. Kudumbashree también cuenta con un Haritha Karma Sena (Grupo de Trabajo Verde) que recoge los residuos plásticos de los hogares y las empresas, los transporta a unidades de trituración para su reciclaje y ayuda en la gestión de los residuos biológicos domésticos. Amrutham Nutrimix, el polvo a base de cereales que se administra a los niñas y niños de entre seis meses y tres años en las guarderías de Kerala, también es fabricado por 241 unidades de Kudumbashree en el estado (Web Kudumbashree, s/f).
Desde el 1° de marzo de 2025, existen un total de 157.097 microempresas Kudumbashree en el estado, gestionadas por 318.265 integrantes de Kudumbashree (Web Kudumbashree, s/f). De ellas, 69.484 empresas pertenecen al sector productivo, 49.381 al sector servicios y 35.646 al sector comercial (Web Kudumbashree, s/f).
Impacto
Kudumbashree ha transformado la vida de sus integrantes, ayudándolas a mejorar su nivel de vida, a obtener trabajos remunerados fuera de sus hogares, a reforzar su confianza y autoestima y a aumentar su visibilidad en la esfera pública. Las integrantes de Kudumbashree también se han convertido en una presencia importante en las actividades y el liderazgo de los gobiernos locales del estado.
Según una encuesta por muestreo realizada en 2015 en todo Kerala por el Laurie Baker Centre for Habitat Studies, Thiruvananthapuram (en adelante, Encuesta LBC), el 54,1% de las integrantes de Kudumbashree participaban en algún tipo de actividad económica generadora de ingresos (Kannan y Raveendran, 2017: 99). Esto duplicaba la tasa de participación laboral de las mujeres adultas en el estado (26,3%). La encuesta del LBC también reveló que, antes de unirse a Kudumbashree, el 66,1% de ellas se dedicaban exclusivamente a las tareas domésticas y no participaban en ninguna actividad generadora de ingresos fuera de sus hogares ni en estudios. Esta cifra se redujo al 37% después de unirse a Kudumbashree (Kannan y Raveendran, 2017: 130).
Otra encuesta por muestreo realizada por Ambika Devi R en 2008-2009 como parte de su trabajo de doctorado en la Universidad de Kerala mostró que Kudumbashree ayudó a casi el 50% de las mujeres participantes a acceder a actividades generadoras de ingresos (Devi, 2010: 143). Como parte de esta encuesta, se les preguntó, qué control tenían sobre sus ingresos, con las opciones “en gran medida”, “en cierta medida” y “ningún control”. Hasta un 88,8% de las mujeres afirmaron que tenían “en gran medida” control sobre sus ingresos después de unirse a Kudumbashree. El porcentaje de mujeres que tenían el mismo nivel de control sobre sus ingresos antes de unirse a Kudumbashree era mucho menor: 66,7% (Devi, 2010: 132). Una encuesta realizada en 2016 en el distrito de Ernakulam por Taramol KG como parte de su trabajo de doctorado en la Universidad de Bharathiar mostró que los ingresos de las integrantes de Kudumbashree aumentaron significativamente después de formar parte de la red comunitaria (2018: 178).
Los hogares de las mujeres integrantes de Kudumbashree también han informado de un aumento en la adquisición de bienes de consumo duraderos y activos domésticos como resultado de la mejora de sus ingresos. La encuesta LBC de 2015 mostró que el porcentaje de las integrantes que vivían en casas kutcha (construidas con materiales menos duraderos, como barro, hojas, paja y hierba) era del 6,7%, frente al 22,9% antes de unirse a Kudumbashree (Kannan y Raveendran, 2017: 175). Además, ellas informaron que la mejora de sus ingresos les había ayudado a proporcionar una educación superior a sus hijxs, a garantizar una mejor atención en salud y a mejorar sus viviendas o construir otras nuevas.
Una proporción considerable de las mujeres que se unieron a Kudumbashree (el 27,4%, según el estudio de Ambika Devi; el 36%, según la encuesta de LBC) han informado que sus habilidades para hablar en público han mejorado desde que se unieron a la red. Una proporción significativa de mujeres (el 38,4%, según la encuesta de LBC) adquirió la confianza y las habilidades necesarias para solicitar servicios o instalaciones a las oficinas gubernamentales (Devi, 2010: 201; Kannan y Raveendran, 2017: 195-196). Se han logrado avances similares en su confianza para participar y expresar sus opiniones en reuniones, así como para participar en las funciones del gobierno local. La naturaleza colectiva de las actividades de Kudumbashree también contribuyó a mejorar el espíritu y la práctica de la ayuda mutua entre las mujeres de Kudumbashree (Kannan y Raveendran, 2017: 206).
Como se ha mencionado anteriormente, las integrantes de Kudumbashree se encuentran entre las más activas de las actividades de los gobiernos locales de Kerala. Esto se ha traducido directamente en una mayor representación de las mujeres de Kudumbashree entre las representantes elegidas para las instituciones de autogobierno local (LSGI por su sigla en inglés): de las 21.854 personas elegidas como miembros de las LSGI en Kerala en las elecciones locales de 2020, 7.058 eran integrantes activas de Kudumbashree (Newsclick, 2020).
En resumen, Kudumbashree se ha convertido en un elemento vital de la vida social y política de Kerala. Ha ayudado a las mujeres, especialmente a aquellas procedentes de entornos económicos y sociales desfavorecidos, a mejorar sus condiciones de vida. Kudumbashree ha mejorado la posición de las mujeres dentro de sus familias y les ha permitido participar de manera más efectiva en la esfera pública, incluida la política. No es de extrañar que se le haya calificado como uno de los “mejores programas de justicia de género y reducción de la pobreza del mundo” (Sainath, 2018).
Notas
En 1964, el Partido Comunista de la India se dividió en el Partido Comunista de la India (Marxista), o CPI(M), y el Partido Comunista de la India (CPI). El gobierno de Kerala ha estado liderado por el CPI(M) y ha incluido al CPI y a otros partidos de izquierda y democráticos como socios de coalición en los siguientes periodos: 1967-1969, 1980-1981, 1996-2001, 2006-2011 y 2016-presente. El período comprendido entre 1969 y 1977 vio un gobierno de coalición que incluía al CPI y al Congreso Nacional Indio como socios principales. El CPI(M) estuvo en la oposición.
2Para más información sobre la Comuna de París, véase: Instituto Tricontinental de Investigación Social, Comuna de París 150.
3Los beedi son un tipo de cigarrillos liados a mano.
4En la India, el gobierno tiene “registros” de castas y tribus que se encuentran en situación de mayor desventaja socioeconómica o que han sido históricamente oprimidas. Las personas que pertenecen a las castas y tribus incluidas en estas listas tienen acceso a determinados derechos y prestaciones.
5Un panchayat es un órgano de autogobierno local en la India que se encarga principalmente de la gobernanza y el desarrollo en las zonas rurales. Opera a nivel de aldea, bloque o distrito como parte del sistema administrativo descentralizado de la India.
6La etapa de la Segunda Guerra Mundial posterior a que entrara en guerra la Unión Soviética se conoce como la Guerra Popular.
7El panam payattu y el kurikkalyaanam son métodos populares en las zonas rurales de Malabar para recaudar dinero para construir viviendas, pagar bodas, enviar a los hijos a trabajar a la región del Golfo Pérsico y satisfacer otras necesidades financieras. La persona necesitada organiza un evento en el que se sirve té y aperitivos a los asistentes, que aportan dinero. Quien organizó el evento devuelve el dinero en otro evento organizado por otra persona, y así sucesivamente.
8Kudumbashree es un programa iniciado por el estado de Kerala que tiene como núcleo una red comunitaria. Esta, que en sí misma también se conoce comúnmente como Kudumbashree, está dirigida por sus integrantes según la regla de un miembro, un voto. A diferencia de las empresas del sector privado, en las que los derechos de voto de los accionistas son proporcionales al número de acciones que poseen, las cooperativas defienden el principio de un miembro, un voto. Según la Alianza Cooperativa Internacional, “las cooperativas unen a las personas de forma democrática e igualitaria. Tanto si las integrantes son clientes, empleadas, usuarias o residentes, las cooperativas se gestionan democráticamente según la regla de un miembro, un voto. Las integrantes comparten los mismos derechos de voto, independientemente de la cantidad de capital que aporten a la empresa”. (s/f)
9En 1950, el Gobierno de la India creó la Comisión de Planificación para dirigir el proceso de planificación económica para el desarrollo del país. Permaneció en funcionamiento hasta 2014, cuando fue disuelta por el Gobierno tras la aceleración de las reformas neoliberales. Sin embargo, el estado de Kerala sigue contando con una junta directiva de planificación que formula planes de desarrollo a nivel estatal. Con el lanzamiento de la Campaña Popular para la Planificación Descentralizada (o campaña del Plan Popular), se transfirieron importantes fondos y competencias del gobierno estatal a los gobiernos locales, que elaboraron sus propios planes de desarrollo.
Referencias bibliográficas
Ali Thuppilikkat, Ashique. “A Short History of the Cooperative Movement in Northern Malabar, Kerala”. Economic and Political Weekly. 3 de agosto de 2024.
Alianza Cooperativa Internacional, “¿Qué es una cooperativa?”. 1996. Disponible en https://ica.coop/es/cooperativas/que-es-una-cooperativa.
Asok, Aswathi Rebecca et al. Indebtedness Among the Rural Poor in Kerala. Kochi: Centro de Estudios Socioeconómicos y Ambientales, 2020.
Devi R, Ambika. A Study on Women Empowerment with Special Reference to Kudumbashree. Tesis doctoral. Thiruvananthapuram: Departamento de Comercio, Universidad de Kerala, , 2010.
George, KK et al. y KUB Rao et al. How the Poor Manage Their Finances: A Study of the Portfolio Choices of the Poor Households in Ernakulam District, Kerala. Banco de la Reserva de la India y Centro de Estudios Socioeconómicos y Ambientales, 2013.
Gobierno de Kerala. “Economic Review 2024”, Volume 2. Thiruvananthapuram: Kerala State Planning Board, enero de 2025. Disponible en: http://www.niyamasabha.org/codes/15kla/session_13/Economic%20Review/Economic%20Review_2024%20Eng_Vol%202.pdf.
_______. “Number Statement 2025”. Departamento de Cooperación, 31 marzo 2025. Disponible en: https://cooperation.kerala.gov.in/wp-content/uploads/2019/04/Number-statement-2025.pdf.
Goswami, Roopak. “Small Tea Growers Report Looks at Farming Issues in India, Better Pricing Models, the Future of Tea”. World Tea News. 7 de junio de 2023. Disponible en: https://www.worldteanews.com/origins/small-tea-growers-report-looks-farming-issues-india-better-pricing-models-future-tea.
Instituto Tricontinental de Investigación Social. Coronashock y socialismo. Estudios Coronashock, nº 3. 8 de julio de 2020. Disponible en: https://thetricontinental.org/es/estudios-3-coronashock-y-socialismo/
_______. Paris Commune 150. Nueva Delhi: LeftWord, 2021. Disponible en: https://thetricontinental.org/text-paris-commune/.
Kannan, KP y G Raveendran. Poverty, Women and Capability: A Study of the Impact of Kerala’s Kudumbashree System on Its Members and Their Families. Thiruvananthapuram: Laurie Baker Centre for Habitat Studies, octubre de 2017.
Kerala Dinesh Beedi. Golden Jubilee Souvenir. Ed. Kavubayi, Narayanan. Kannur, 2019.
Kudumbashree. “Data on Kudumbashree”. s/f. Disponible en: https://kudumbashree.org/pages/518.
_______. “History and Evolution”. s/f. Disponible en: https://kudumbashree.org/pages/178.
_______. “Overview”. s/f. Disponible en: https://www.kudumbashree.org/pages/7.
Kuruvilla, Benny. “Kerala’s Web of Cooperatives: Advancing the Solidarity Economy”. En Steinfort, Lavinia y Satoko Kishimoto, eds. Public Finance for the Future We Want. Ámsterdam: Transnational Institute, junio de 2019. Disponible en: https://longreads.tni.org/public-finance-chapter-4.
Kutty, Paloli Mohammed. “Kudumbashree: Sthree Shaaktheekaranathil Oru Nishabda Viplavam” [Kudumbashree: Una revolución silenciosa en el empoderamiento de las mujeres]. Entrevista por K. P. Jayendran. Chintha Weekly. 15 de julio de 2022.
Langford, Natalie J. “From Global to Local Tea Markets: The Changing Political Economy of Tea Production within India’s Domestic Value Chain”. Development and Change, vol. 52, nº 6, 2021.
Malayala Manorama. s.e., s.l. 29 de diciembre 1929.
Marx, Karl. Manifiesto inaugural de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Londres: 21 de octubre de 1864. Disponible en: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1860s/1864fait.htm.
_______. El capital, libro tercero, vol. 7. México: Siglo XXI Editores, 1977.
_______. “La guerra civil en Francia”. En: Obras Completas, vol. 22. Moscú: Progress Publishers, 1986.
_______. “Carta a Wilhelm Bracke”. En: Marx, Karl y Friedrich Engels. Obras Escogidas, vol. 3. Moscú: Progress Publishers, 1970.
Menon, E Gopalakrishna. Cooperatives Movements and Communists. Ernakulam: Prabhat Book House, 1956.
Ministerio de Salud y Bienestar Familiar. Census of India 2011: Population Projections for India and States, 2011–2036. Technical Group on Population Projections. Nueva Delhi: Comisión Nacional de Población, julio de 2020.
Moideen, Azhar. “People’s Restaurants in Kerala Step in to Feed the Hungry”. NewsClick. 21 octubre 2021. Disponible en: https://www.newsclick.in/People-Restaurants-Kerala-Step-Feed-Hungry.
Namboodiripad, EMS. With the Ploughshare and the Sickle: Kisan Sabha in the Campaign for More Food. Bombay: People’s Publishing House, 1943.
National Federation of State Cooperative Banks Ltd. “Performance of Primary Agricultural Credit Societies (April 1, 2022 to March 31, 2023)”. 2023. Disponible en: https://nafscob.org/master/basic/images/fb749ee5ab92865a06a82bc450403466_1.pdf.
NewsClick“One-Third of Women Elected in Kerala Local Body Polls Are Active Kudumbashree Members”. NewsClick. 23 de diciembre de 2020. Disponible en: https://www.newsclick.in/one-third-women-elected-kerala-local-body-polls-active-kudumbashree-members.
Piñeiro Harnecker, Camila. Cooperatives and Socialism: A View from Cuba. Nueva York: Springer, 2012.
Raghavan, Pyaralal. “Growth and Performance of Cooperatives in Kerala: A Preliminary Analysis”. Centro AK Gopalan para Empresas Cooperativas y Política Alternativa. Kerala: Universidad de Kannur, 2019. Disponible en: https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=4031735.
Ramachandran, VK. Entrevista por Subin Dennis, 2020.
Reserve Bank of India. “Quarterly Statistics on Deposits and Credits of Scheduled Commercial Banks”. Marzo de 2024.
Sainath, P. “Kerala’s Women Farmers Rise above the Flood”. People’s Archive of Rural India. 24 de septiembre de 2018. Disponible en: https://ruralindiaonline.org/en/articles/keralas-women-farmers-rise-above-the-flood/.
Sankar, Manu. Entrevista por Subin Dennis, 22 agosto 2022.
Sarkar, Kingshuk. Trends and Price Formation Mechanism in Indian Tea Auctions. Documento de debate NRPPD 23, 2013. Disponible en: https://cds.edu/wp-content/uploads/2021/02/NRPPD23.pdf.
Solidaridad Network Asia Limited. “Policy Report to Support Development of Small Tea Growers in India”. febrero de 2023.
Taramol KG. “The Impact of Kudumbashree Projects in Ernakulam District with Special Reference to Their Role in the Eradication of Poverty and Unemployment”. Tesis doctoral, Centro de Investigación y Desarrollo. Coimbatore: Universidad de Bharathiar, 2018.
The Guardian, Financial Staff. “Tata Tea Pays £271m for Tetley”. 28 de febrero de 2000. Disponible en: https://www.theguardian.com/business/2000/feb/28/2.
The Hindu, Staff Reporter. “Kozhikode ULCCS a Role Model for Labour Cooperatives, Says UN Official”. The Hindu. Kozhikode: 19 septiembre 2013. Disponible en: https://www.thehindu.com/news/cities/kozhikode/kozhikode-ulccs-a-role-model-for-labour-cooperatives-says-un-official/article5144802.ece.