Samba por la reforma agraria popular
Para este Carnaval en Brasil, el MST y Académicos do Tatuapé, escuela de samba de São Paulo, crearon un samba-enredo (canción temática de Carnaval) que clama por la reforma agraria popular.
Escucha Plantar para Colher e Alimentar: Tem Muita Terra Sem Gente, Tem Muita Gente Sem Terra [Sembrar para cosechar y alimentar: hay mucha tierra sin gente, hay mucha gente sin tierra].
“La palabra ‘cultura’ viene de agricultura”, me dijo Patricia Lafalce, directora de Carnaval de Acadêmicos do Tatuapé, una escuela de samba de la zona este de São Paulo, de clase trabajadora. Hablamos en la oficina de la dirección artística, donde cantantes, bailarines y músicos se preparaban afanosamente para un ensayo previo a la semana de Carnaval. En el piso de abajo, cientos de integrantes de la comunidad ya se reunían con entusiasmo, vestidos con los colores de la escuela, azul, blanco y mucho brillo.
Créditos de la fotografía: Priscilla Ramos, MST.
Más que una definición lingüística, su observación es materialista: que la cultura, en sus raíces, tiene que ver con la producción y reproducción de la vida, desde cultivar la tierra y nutrir nuestros cuerpos y espíritus, hasta la formación de nuevos seres humanos. El 13 de febrero, primer día de Carnaval, Académicos do Tatuapé desfiló por el Sambódromo do Anhembi de São Paulo con un samba-enredo titulado Plantar para Colher e Alimentar: Tem Muita Terra Sem Gente, Tem Muita Gente Sem Terra [Sembrar para cosechar y alimentar: hay mucha tierra sin gente, mucha gente sin tierra]. Creada en colaboración con el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), uno de los movimientos sociales más grandes del mundo, la canción surge en un momento significativo: mientras el MST se acerca a su quinta década de lucha por la reforma agraria popular, Brasil continúa enfrentando la extrema concentración de la tierra sostenida por las fuerzas de derecha del país, los grandes terratenientes y la agroindustria.
Aproximadamente 2.000 cantantes, bailarines, músicos e integrantes de la comunidad desfilaron con Académicos do Tatuapé, vestidos con disfraces y montados sobre carros alegóricos, impulsados por el trueno de la bateria (conjunto de tambores). Junto a ellos, un ala entera de más de 60 militantes y familias campesinas de los campamentos y asentamientos del MST. Entre el público, cientos más vestían la emblemática gorra del MST, especialmente confeccionada para el Carnaval en colores de Académicos do Tatuapé y con purpurina. En ella estaba escrito: “Plantar para colher e alimentar” [Sembrar para cosechar y alimentar], llevando su mensaje desde los asentamientos a las calles de São Paulo y a las emisoras nacionales, donde el enorme espectáculo popular de Brasil, visto por unos 45 millones de televidentes, se convirtió en un escenario para la lucha por la reforma agraria.
La samba como voz de los marginados
Créditos de la fotografía: Priscilla Ramos.
Aunque hoy el Carnaval es una industria mercantilizada que mueve miles de millones de dólares, sus raíces y las de la samba, se remontan a las comunidades y luchas de la clase trabajadora urbana. Las primeras escuelas de samba surgieron en Río de Janeiro a fines de la década de 1920, aunque el género en sí puede rastrearse hasta las salas de personas como Tia Ciata (1854-1924). Ella fue una líder de la comunidad afrobrasileña a quien se atribuye haber nutrido el surgimiento de la samba al recibir en su casa a músicos y compositores en el barrio de Pequena África de Río de Janeiro, una comunidad histórica que fue hogar de muchos africanos después de la prohibición del comercio transatlántico de personas esclavizadas en 1831.
Estas primeras escuelas eran organizaciones comunitarias compuestas mayoritariamente por descendientes de antiguxs africanxs esclavizadxs de Angola y Congo que migraron de las plantaciones rurales a las periferias urbanas después de la abolición de la esclavitud en 1888. Trajeron consigo no solo su fuerza de trabajo sino también su música, prácticas religiosas y formas de autoorganización comunitaria y ayuda mutua. La samba nació de estas migraciones y ha mantenido sus orígenes de raza y clase, así como su conexión con la vida rural y las formas de organización colectiva.
Créditos de la fotografía: Priscilla Ramos.
Al poner en primer plano la cuestión de la tierra en el Carnaval de este año, la samba-enredo1 creada por Acadêmicos do Tatuapé y el MST se remonta al origen del género mismo y se basa en el legado de la samba de conectar la ciudad con las preocupaciones y luchas del campo. “Necesitamos comer todos los días”, dice Lafalce. “¿De dónde viene esa comida? Brasil tiene tanta tierra, si siembras, crece cualquier cosa”. Esta pregunta subraya una contradicción central de la sociedad brasileña: a pesar de la enorme riqueza agrícola y la tierra del país, muchxs brasileñxs aún pasan hambre, y buena parte del campesinado sigue sin tener tierra. En 2019-2020, Brasil regresó al “mapa del hambre” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que rastrea la desnutrición crónica. “Es inconcebible”, dijo Lafalce, refiriéndose a las más de 30 millones de personas que fueron empujadas a una grave inseguridad alimentaria durante el gobierno del presidente de derecha Jair Bolsonaro (2019-2022) debido a las políticas de austeridad, el desmantelamiento de programas sociales y el impacto económico de la mala gestión de la pandemia de COVID-19.
“Nuestra concepción de la reforma agraria popular se trata precisamente de conectar el campo y la ciudad”, me dijo Carla Loop del Colectivo de Cultura del MST. Para el MST, la reforma agraria debe incluir abordar el origen de los alimentos, especialmente en las ciudades, así como la destrucción ambiental que impulsa la catástrofe climática y la violencia que expulsa a las familias rurales hacia una existencia urbana precaria. Loop sostiene que canciones de samba como la colaboración del MST con Acadêmicos do Tatuapé pueden “invitar a la sociedad urbana a reflexionar sobre el consumo y las relaciones sociales que hay detrás”. La semilla de esta colaboración se sembró en una frase evocadora que el MST ha amplificado en su trabajo de solidaridad urbana, “Se o campo não planta, a cidade não janta” [Si el campo no siembra, la ciudad no cena].
Con cada hoz levantada, la libertad floreció
Créditos de la fotografía: Priscilla Ramos.
Acadêmicos do Tatuapé ha destacado históricamente temas políticos en sus canciones de Carnaval. “Ese es precisamente el punto”, explica Loop. “Nos permitió romper la burbuja”. A través de esta colaboración, el MST y la escuela de samba llevaron la reforma agraria popular a comunidades más allá de su base habitual, centrando la atención en “personas trans, personas gay, personas negras, personas blancas, trabajadores de saneamiento, médicos, empresarios, artistas, gente de campamentos y asentamientos, todos juntos”.
Sin embargo, crear el “espacio democrático” que Lafalce describió y tomar una posición política clara también tuvo consecuencias. En un país donde el agronegocio ejerce un enorme poder político y mediático, colaborar abiertamente con el MST, un movimiento que desafía el modelo de plantación a través de la reforma agraria y la agroecología convirtió a Acadêmicos do Tatuapé en un blanco. La escuela enfrentó desacuerdos internos y presiones externas, incluyendo amenazas de retraso en la recepción de fondos públicos y otras repercusiones financieras. No obstante, la comunidad se mantuvo firme, eligiendo la colaboración con el MST entre 21 propuestas mediante una votación interna en la que participaron todos los departamentos.
“Sembrar para cosechar y alimentar” fusiona dos entradas y une a 18 compositores en una sola voz. Esa voz canta la historia de la tierra en Brasil, comenzando con la creación y los orígenes sagrados del cultivo, para luego pasar a la violencia colonial que siguió:
| Tupã! Num sopro de ternura Concebeu a agricultura para os filhos desse chão. Mas veio o invasor e a terra então sangrou Negro plantou resistência Canudos semeou a rebeldia Cada enxada levantada Liberdade florescia |
[Tupã,2 en un soplo de ternura, concibió la agricultura para los hijos de esta tierra. Pero vino el invasor y la tierra entonces sangró. El pueblo negro plantó resistencia. Canudos3 sembró rebeldía. Cada hoz levantada, la libertad florecía] |
Llevado por la samba-enredo, el desfile avanza como un mural en movimiento. Cada ala tiene sus propios colores, gestos y vestuarios, y juntas “ilustran” los capítulos de la canción mientras pasan, puntuados por los carros alegóricos que dan vida a la metáfora. La canción recorre a los pueblos, indígenas, africanos, migrantes, que construyeron Brasil y cultivaron su tierra, desde la extracción colonial de azúcar, café y algodón hasta la contradicción principal que enfrenta el país hoy: “Mas a ganância por terra sem gente / Faz muita gente sem terra chorar!” [¡Pero la codicia por tierra sin gente hace llorar a mucha gente sin tierra!]. El pulso de la bateria empuja a la escuela hacia adelante, y el coro de miles lleva el estribillo por la avenida mientras pasa cada ala. La colaboración entre Acadêmicos do Tatuapé y el MST muestra al agronegocio, con sus pesticidas y deforestación, a pesar de su lema: “agro es pop, agro es tech, agro es todo”, por lo que realmente es: destrucción disfrazada de progreso.
Y entonces llega el giro. En un desfile de una escuela de samba, la batería puede hacer una pausa repentina, un respiro contenido que ilumina una línea antes de que los tambores irrumpan de nuevo. La portadora de la bandera y su compañero, interpretando un dúo ceremonial al centro de la presentación de la escuela, conducen hacia la respuesta del MST: producción agroecológica de arroz orgánico y cacao, y sementes crioulas [semillas criollas] preservadas contra el monocultivo empresarial. La canción continúa: “Mãos calejadas no cultivo da semente / … Floresce da terra a fé dessa gente” [Manos callosas en el cultivo de la semilla / … florece de la tierra la fe de esta gente]. La última carroza, la Festa da Partilha [Fiesta del Reparto], presenta un asentamiento del MST, una visión de producción colectiva. La canción continúa: “Viver é partilhar e nada em troca esperar!” [¡Vivir es compartir y no esperar nada a cambio!].
La alegría como forma de lucha
Créditos de la fotografía: Priscilla Ramos.
El desfile de samba fue parte de una rigurosa competencia entre 32 escuelas de samba en la Liga Independiente de Escuelas de Samba de São Paulo.
Cada escuela es calificada según enredo, samba-enredo, armonía, evolución, bateria, portadora de la bandera y su compañero, el grupo principal, carros alegóricos y otros elementos escénicos, disfraces y conjunto general. Esta gran producción anual es un pilar de la cultura popular de masas de Brasil, y el MST no se aleja de ella. Si bien el movimiento tiene una larga historia de organización en la samba y el Carnaval, desde participar en otros desfiles hasta crear su propia escuela de samba, Unidos da Lona Preta (Unidos de la Lona Negra, nombrada así por las carpas de lona negra usadas en los campamentos del MST durante las ocupaciones de tierra), la colaboración con Acadêmicos do Tatuapé llevó ese trabajo cultural a un nuevo nivel.
“Es una gran demostración de la construcción de hegemonía cultural”, me dijo Loop. “Una comunidad entera canta el proyecto de reforma agraria popular y lo transforma en arte, más de 2.000 personas involucradas durante un año entero”. Destaca la capacidad del pueblo brasileño, y en toda América Latina, de transformar el dolor en música, fantasía e ironía que “permanece en la memoria colectiva”. Después de todo, como insiste Loop, “La lucha no se hace solo con sufrimiento. La alegría también es una forma de lucha”.
En otras noticias…
El 21 de febrero marca el Día de los Libros Rojos, aniversario de la primera publicación del Manifiesto Comunista de Marx y Engels (1848). Para celebrar el Día de los Libros Rojos este año, el Instituto Tricontinental de Investigación Social y la Unión Internacional de Editoriales de Izquierda han creado un calendario para honrar el centenario del nacimiento de Fidel Castro y el 60 aniversario de la Conferencia Tricontinental en La Habana. El calendario reúne obras originales de 12 trabajadoras y trabajadores internacionales de la cultura, inspiradas en el concepto de la “Batalla de Ideas”. Descárguenlo, compártanlo y organicen una exposición de las obras de arte presentes en el espíritu del internacionalismo de Fidel Castro y la perdurable Revolución Cubana.
Cordialmente,
Tings Chak
Directora de Arte del Instituto Tricontinental de Investigación Social
Notas
1Compuesta por las escuelas de samba específicamente para el carnaval, presenta el argumento y la narración del tema defendido por esta escuela en este periodo. Enredo significa argumento o trama.
2Tupã es una deidad de la mitología indígena guaraní.
3Canudos fue un levantamiento campesino del siglo XIX en Bahía brutalmente reprimido.