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Wenhua ZonghengVol. 3, No. 2

Reseña: Un camino colectivo para la revitalización rural

La globalización capitalista ha transformado profundamente el sistema alimentario mundial desde el siglo XIX. Esto ha empujado a una gran parte del campesinado mundial a la crisis. En la mayoría de los países subdesarrollados, la privatización de la tierra y la integración en los mercados globales han erosionado la soberanía alimentaria y atrapado a las comunidades rurales en ciclos de desposesión y deuda. Lo que algunos académicos denominan el “régimen alimentario corporativo” ha socavado sistemáticamente los medios de vida de millones de personas concentrando el poder agrícola en manos de las corporaciones.

En este contexto de crisis sistémica, la experiencia de China con la propiedad colectiva de la tierra presenta una alternativa convincente. Lejos de representar una reliquia del pasado, el modelo de economías colectivas de China ha apoyado la revitalización rural y ha garantizado la seguridad alimentaria nacional, ofreciendo un camino viable para su desarrollo rural.

El libro 事:新型集体经济为 [Crónicas rurales: Por qué funciona la nueva economía colectiva] de Yan Hairong, Gao Ming y Ding Ling surge como una intervención clave desde China en estos debates. Basándose en años de meticuloso trabajo de campo a través de siete estudios de caso distintos, la profesora de la Universidad de Tsinghua, Yan Hairong y su equipo de investigación muestran un camino de desarrollo rural centrado en las personas y colectivos que contrasta marcadamente con el modelo neoliberal. Sirve como una refutación materialista a la narrativa predominante de la desaparición del pequeño agricultor, una ideología que promueve el movimiento del campesinado hacia las ciudades y el drenaje de la riqueza del campo, dejando solo a lxs grandes propietarixs especializadxs y a las empresas líderes como actores agrícolas.

Enfrentando la cuestión agraria en la China contemporánea

Crónicas Rurales aborda un desafío crítico surgido después de más de cuatro décadas con el Sistema de Responsabilidad Familiar de China: la polarización y atomización de las zonas rurales que dejó a lxs pequeñxs agricultorxs extremadamente vulnerables a la volatilidad del mercado y a la intervención del capital. Para comprender la importancia del camino colectivo documentado en Crónicas Rurales, primero hay que entender las contradicciones estructurales más profundas del actual sistema agrario de China.

China opera con un sistema dual de propiedad de la tierra. La tierra urbana es propiedad del Estado y la tierra rural es propiedad colectiva. El Sistema de Responsabilidad Familiar de 1978, introducido para abordar los problemas del desarrollo económico de la época, estableció los derechos contractuales individuales mientras mantenía el marco de la propiedad colectiva. Este sistema ha evolucionado hasta convertirse en una “estructura de separación de los tres derechos”: propiedad colectiva, derechos de contratación familiar y derechos de gestión colectiva.

La contradicción fundamental radica en cómo esta separación socava la acción colectiva. Según Lu Xinyu, la propiedad colectiva de la tierra fue diseñada originalmente para cumplir funciones de protección comunitaria, permitiendo a las aldeas ajustar la distribución de la tierra según los cambios demográficos, garantizando que ésta perteneciera a quienes la trabajaban. Cuando los derechos de gestión colectiva se convierten en bienes comerciables, las comunidades rurales pierden el control sobre cómo el capital externo invierte y utiliza la tierra comunal. Las operaciones agrícolas de los pequeñxs productorxs generan menores rendimientos económicos de su producción. Mientras tanto, a medida que las disparidades de ingresos entre las zonas urbanas y rurales continúan aumentando, la población rural se traslada cada vez más a las ciudades en busca de empleo, lo que resulta en el abandono generalizado de las tierras agrícolas (2018: 67-68).

Una respuesta a esta crisis es la transferencia de tierras a las principales empresas o capital externo para una agricultura a escala. Se trata, esencialmente, de una solución basada en el mercado para la modernización agrícola. Los críticos argumentan que esto constituye una privatización de facto de la tierra y despoja al campesinado de sus derechos de uso de la tierra, al tiempo que desmantela las economías colectivas. En ese contexto, lxs autorxs de Crónicas Rurales plantean la pregunta fundamental: bajo condiciones mercantilizadas, ¿cómo pueden desarrollarse nuevas economías colectivas que trasciendan tanto las vulnerabilidades del campesinado atomizado como los riesgos de la reorganización dominada por el capital? La vía alternativa de fortalecer las comunidades rurales lideradas por pequeñxs agricultorxs forma la propuesta central de Crónicas Rurales. La revitalización rural sostenible requiere reactivar a las comunidades rurales como la fuerza intrínseca para el desarrollo, permitiendo al campesinado recuperar su capacidad de acción en el proceso de modernización y construir un baluarte contra el capital depredador.

La importancia política de este trabajo se ve subrayada por los recientes desarrollos legislativos de China. La Ley de organización económica colectiva rural de la República Popular China fue aprobada en junio de 2024, cuatro meses antes de la publicación del libro y entró en vigor en mayo de 2025 (2024). Esta legislación codifica jurídicamente principios fundamentales como la inalienable propiedad colectiva de las tierras rurales y la necesidad de una gestión democrática por parte de lxs campesinxs. La ley proporciona un marco jurídico para proteger a las colectividades tanto del control interno por parte de unas pocas personas como del control externo por parte del capital. Esto garantiza que el desarrollo sea impulsado desde dentro de las comunidades de más de 900 millones de agricultorxs chinos.

Los pilares de las nuevas colectividades rurales

La fuerza de Crónicas Rurales radica en sus ricos y minuciosos detalles, que van más allá de la teoría abstracta hasta llegar a la práctica viva de la construcción socialista. A través de sus diversos estudios de caso, el libro proporciona una anatomía de cómo la nueva economía colectiva rural resuelve las contradicciones clave en el desarrollo agrícola en China.

El libro aclara el papel indispensable de la organización de base del Partido Comunista de China como vanguardia política. Este liderazgo opera no por coerción, sino a través de la aspiración original de “servir al pueblo”, una práctica que moviliza a las organizaciones de base y genera confianza. En el poblado de Tangyue, el secretario del Partido, Zuo Wenxue, se comprometió a liderar la prosperidad de toda la localidad en lugar del enriquecimiento individual, a pesar de sus éxitos empresariales personales. Al enfrentar desafíos de financiamiento, 11 cuadros del comité de la localidad solicitaron préstamos personales de la cooperativa de crédito con el fin de disponer de fondos para la comunidad. Este patrón de “militantes del partido tomando el liderazgo” aparece sistemáticamente en todos los estudios de caso: en el pueblo de Daba, provincia de Guizhou, los cuadros probaron primero con cultivos de riesgo para demostrar su viabilidad. En el pueblo de Tugudong, provincia de Henan, el secretario del Partido obtuvo personalmente un préstamo de 30.000 yuanes y se comprometió a asumir las pérdidas si las empresas fracasaban.

Es fundamental destacar que este liderazgo opera bajo el principio de la línea de masas en lugar de seguir directivas jerárquicas. En los pueblos se han establecido varios mecanismos para la participación en la toma de decisiones. Tangyue emplea un sistema representativo en el que participa en las decisiones colectivas un habitante elegido por cada 15 hogares. La cooperativa comunitaria Gacuo implementa una supervisión circular donde lxs líderes de los grupos de producción controlan a lxs miembros, los cuadros de la localidad supervisan a los líderes de los grupos y las masas a los cuadros. Los cuadros y las instituciones están dialécticamente interrelacionados. Las 189 reglas de administración de la cooperativa comunitaria Gacuo son todas formuladas y actualizadas a través de un Congreso Popular a nivel local que se celebra cada uno o dos años, lo que garantiza que las normas reflejen la voluntad de la comunidad.

Crónicas Rurales demuestra cómo la propiedad colectiva sirve como base económica para un desarrollo rural efectivo. Al reintegrar las tierras y la mano de obra fragmentadas, como hicieron los poblados de Tangyue y Daba, las colectividades logran economías de escala que permiten la compra, producción y venta unificadas, fortaleciendo al mismo tiempo su capacidad para negociar con los principales actores de mercado. Esta base es clave no solo para influir en el mercado, también para introducir y popularizar tecnologías agrícolas avanzadas, fomentando así la aplicación de las “nuevas fuerzas productivas de calidad” (Cheng y Wang, 2025: 1-10). En Tugudong, el colectivo se relaciona con el capital privado desde una posición de fuerza arraigada en la propiedad de la tierra. Incluso cuando las empresas privadas son contratadas para operar en tales tierras, el sistema mantiene una orientación colectiva porque tiene la propiedad última de la tierra y el derecho a una parte del excedente generado por estas empresas a través del alquiler y las tarifas de gestión.

Estos casos demuestran cómo la gestión colectiva de los pueblos maneja activamente las relaciones con las fuerzas externas (el gobierno, el capital y las empresas) para desarrollar asociaciones estratégicas, manteniendo al mismo tiempo la autonomía colectiva. En lugar de ser receptores pasivos de la intervención externa, estos colectivos ejercen su capacidad de acción para estructurar colaboraciones que sirvan a sus objetivos de desarrollo. Los ingresos generados por la gestión colectiva se utilizan para financiar proyectos de bienestar público, como pensiones, apoyo social a través de comités de bodas y funerales, sociedades de lectura y asociaciones de personas mayores. Esto garantiza que los beneficios del desarrollo se compartan y contribuye a construir una sociedad rural resiliente, esencial para el proyecto más amplio de modernización de China.

Crónicas Rurales también pone de relieve las contradicciones fundamentales dentro del desarrollo rural colectivo que amenazan su sostenibilidad: la peligrosa dependencia excesiva de líderes individuales (evidente en las dificultades del poblado de Xinqi después del retiro del ex secretario del Partido), la concentración de la toma de decisiones en pequeños colectivos de cuadros sin suficiente participación de las masas y la acumulación insostenible de deuda, con Daba y Xinqi cargando con obligaciones de 48 millones de yuanes y 70-80 millones de yuanes, respectivamente. Si bien el libro identifica estos problemas críticos, su análisis teórico de soluciones sistemáticas es insuficiente. Lu Xinyu argumentó en una ocasión que la ventaja del socialismo en la reorganización rural era su capacidad para inyectar directamente recursos organizativos del partido para proporcionar apoyo no mercantil a la reestructuración rural. Para garantizar la sostenibilidad del desarrollo rural una vez retirados los recursos destinados a la lucha contra la pobreza, las organizaciones de base del partido deben funcionar como agentes principales e impulsores de la reorganización social y económica rural (2024).

De la práctica local a la resonancia global

Crónicas Rurales ofrece más que una documentación detallada del desarrollo rural chino: proporciona ideas relevantes para las luchas agrarias globales, con ejemplos de aumento de ingresos, mejora del bienestar y renovada cohesión social en los pueblos estudiados. Los principios de la acción colectiva encuentran un paralelo convincente en las luchas agrarias de movimientos del Sur Global como el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil. La coautora del libro, Yan Hairong, visitó personalmente un campamento del MST en el norte de Paraná en 2015. Un relato detallado del movimiento puede encontrarse en el dossier de abril de 2024 del Instituto Tricontinental de Investigación Social, La organización política del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil (MST) (2024). Durante cuatro décadas, el MST ha organizado al campesinado en cooperativas para crear conciencia política y poder material como parte de su lucha más amplia por la transformación social. Sus asentamientos cuentan con agro-aldeas que reúnen a los hogares para coordinar la producción y socializar el trabajo doméstico a través de cocinas colectivas y círculos de cuidado infantil.

El MST se inspira ahora en la experiencia de la reforma agraria de China por medio de la creación de una Residencia de Ciencia y Tecnología de la Mecanización Agrícola junto con universidades y empresas chinas. También está introduciendo maquinaria agrícola de pequeña escala fabricada en China para ser utilizadas por los agricultores familiares de Brasil (Brasil de Fato, 2024). Aunque los contextos políticos son diferentes, la lección subyacente es similar: la organización del campesinado en unidades productivas colectivas es una estrategia esencial para construir el poder popular en la lucha por la soberanía alimentaria, la reforma agraria y la transformación social. Para los académicos y activistas que participan en luchas agrarias a nivel mundial, las experiencias recogidas en Crónicas Rurales, junto con las luchas de movimientos como el MST, proporcionan una inspiración política y una visión estratégica inestimables para las masas rurales del Sur Global.

Referencias Bibliográficas

Brasil de Fato, “Chinese Machines Arrive at UnB and Brazil-China Center for Family Farming Is Inaugurated”, 30 de noviembre de 2024. Disponible en: https://www.brasildefato.com.br/2024/11/30/maquinas-chinesas-chegam-a-unb-e-centro-brasil-china-para-agricultura-familiar-e-inaugurado/.

Cheng Enfu, Wang Junxi, 论新质生产力赋能新型农村集体经济高质量发展的机理与路径 [Sobre los mecanismos y vías por los que las nuevas fuerzas productivas de calidad potencian el desarrollo de alta calidad de la nueva economía colectiva rural], Journal of Hebei University of Economics and Business, nº 3, 2025.

Consejo de Estado de la República Popular China. “中华人民共和国农村集体经济组织法”[Ley de Organización Económica Colectiva Rural de la República Popular China], 29 de junio de 2024. Disponible en: https://www.gov.cn/yaowen/liebiao/202406/content_6960131.htm.

Instituto Tricontinental de Investigación Social. La organización política del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil, dossier n° 75, 16 de abril de 2024. Disponible en: https://thetricontinental.org/es/dossier-75-movimiento-de-trabajadores-rurales-sin-tierra-brasil/.

Lu Xinyu, 依托集体经济探索中国特色农村市场经济之路 [Explorando un camino hacia una economía de mercado rural con características chinas basada en la economía colectiva], Economic Herald, nº 2, 2018.

—. 乡村与革命:中国新自由主批判三(增订版)[Campesinado y revolución: tres obras sobre la crítica del neoliberalismo chino (edición revisada y ampliada)], East China Normal University, 2024.